Falta de cambio impidió ayer que el Patacón opere en comercios
El Patacón de Carlos Ruckauf debutó ayer con buena aceptación en la provincia de Buenos Aires, aunque surgieron complicaciones operativas. Estas se produjeron con los cajeros auto-máticos que sólo expidieron billetes de 20 y en algunos lugares como La Plata y Mar del Plata; quienes intentaron pagar con esos billetes tropezaron con que ningún comercio aceptó darles el vuelto en pesos. El desajuste por la falta de cambio -de 1 y 5 patacones-se produjo porque los empleados públicos no sabían que los billetes de baja denominación sólo se expidieron en las cajas del Banco Provincia. Los comercios chicos o cuentapropistas, por su parte, aceptaron los patacones "uno a uno" con el peso, aunque también hubo inconvenientes por la falta de cambio. Está previsto que esta semana Ruckauf termine de cerrar un acuerdo con los hipermercados, que aceptarán el Patacón pero sólo hasta 30% del valor de la compra. En total fueron emitidos $ 90 millones en bonos de 1, 2, 3, 5, 10, 20, 50 y 100 pesos con diversas medidas de seguridad para evitar su falsificación. El Banco Central redacta una norma sobre el tratamiento que las entidades deberán darle al Patacón. Será considerado como un título público sin cotización para su registro contable.
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En La Plata aseguraban que a partir de media mañana de hoy se agilizará el trámite para obtener cambio.
Para tranquilidad de los empleados públicos bonaerenses, la primera jornada de vida del bono de Ruckauf casi no presentó tropiezos operativos.
En el uso la cuestión fue distinta: como faltaron billetes de valores bajos y perdura cierto recelo en comerciantes, en muchos casos el Patacón no cambió de manos.
«Va a funcionar muy bien. En el día de la fecha empezó a circular y está siendo tomado por los comercios uno a uno», afirmó el ministro de Economía, Jorge Sarghini.
Menos exitista, un funcionario de alto rango explicó que «es comprensible que al principio haya cautela pero con los días se va a normalizar».
Un relevamiento realizado por el gobierno en los comercios de La Plata, Quilmes y Avellaneda que adhirieron al título arrojó resultado positivo.
Aceptación
Periodistas de este diario recorrieron diversos puntos del Gran Buenos Aires y chequearon que es amplia la voluntad de aceptación en los comercios, aunque algunos todavía no confirman si los recibirán.
Hay otro detalle lógico: los locales chicos son los más dispuestos a recibir bonos mientras que los comercios grandes muestran mayor resistencia.
«Todavía no recibimos información de la gerencia sobre los bonos», explicó en Morón a este cronista un vendedor de una cadena comercial de venta de electrodomésticos.
De todos modos, ayer el volumen de circulación fue «muy bajo» en todos lados. En La Plata, donde aterrizarán 20 millones de patacones por mes, casi no se operó con bonos.
Se explica, en principio, porque no había cambio -los bancos cerraron a las 15 y no se pudo canjear billetes-y el sistema recién empezó a funcionar.
De todos modos, este jueves los empleados estatales montarán otra marcha contra el ajuste de Carlos Ruckauf que derivó en recorte salarial y pago con títulos.
La movilización la harán los docentes de FEB y SUTEBA -que siguen en paro a pesar de la conciliación obligatoria-, los judiciales y los estatales de ATE.
Asesorados por sus jefes sindicales, los afiliados a estos gremios retirarán los bonos pero lo harán «bajo protesta». «Cuando vean que el Patacón funciona bien se terminará la resistencia», dijo el ministro de Trabajo, Aníbal Fernández.
En tanto, empresarios se reunieron ayer con Ruckauf para ratificar su apoyo al bono. «Es una vía para no profundizar la recesión», dijo Raúl Lamacchia, dirigente mercantil.
Es otra la óptica de la prensa extranjera. En un artículo, el «Wall Street Journal» aseguró que el Patacón es un «acto de vandalismo» contra los asalariados bonaerenses.



