El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El aumento en los costos de los servicios, exceptuando la tarifa del transporte que se mantiene congelada desde el derrumbe de la convertibilidad, hizo que los precios de la CBT aumentaran el doble que los alimentos.
En efecto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que reúne sólo la cantidad indispensable de comida para subsistir, aumentó durante octubre el 0,46 por ciento y alcanzó los 372,96 pesos; cifra que se requiere para que el mismo grupo familiar no caiga por debajo de la línea de indigencia.
A diferencia de septiembre, cuando el Indice de Precios al Consumidor (IPC-Costo de Vida) subió un 1,2 por ciento y los comestibles acompañaron esa escalada en igual proporción, durante octubre el rubro alimento y bebidas subió un 0,2 por ciento.
Desde el Palacio de Hacienda destacan que en este rubro se comenzó a notar una menor alza de precios por los acuerdos celebrados en carnes y pollos, y por las bajas estacionales.
Pero donde no hay acuerdos, y sí se registraron aumentos, fue en una serie de servicios "básicos" y artículos para el aseo personal, que durante octubre aumentaron el 0,7 por ciento.
Además, los alquileres subieron durante octubre el 1,9 por ciento y acumularon en lo que va del año un alza del 15,4 por ciento. Todos estos servicios golpearon fuertemente los sectores medios-bajos de la población.
Según el INDEC, el 50 por ciento de los trabajadores ganan menos de 900 pesos mensuales.
Desde comienzos de año, la CBT aumentó un 9,37 por ciento, en línea con la inflación minorista, mientras que la CBA avanzó un 11,39 por ciento.
La indigencia, es decir las personas que no tienen dinero para comer, alcanzaba al 13,6 por ciento de la población en el primer semestre del 2005, contra el 15 por ciento del segundo semestre del 2004, y 17,0 por ciento del primer semestre del año pasado.
En tanto que la pobreza afectaba al 35,5 por ciento de la población urbana en el primer semestre de este año, por debajo del 40,2 por ciento del segundo semestre del 2004 y del 44,3 por ciento de enero-junio del año pasado.
Según estimaciones de consultoras privadas, en base a datos del INDEC, por cada punto que aumenta la inflación, unas 100.000 personas caen por debajo de la línea de la pobreza.
Pero desde Economía señalan que el aumento de los precios no implica de manera directa un crecimiento de la pobreza, ya que como contrapartida se viene verificando un aumento en el empleo y, por ende, una suba sostenida del salario promedio.
Dejá tu comentario