7 de enero 2005 - 00:00

Farallón se quedó con la marca Pulte

La constructora estadounidense Pulte Homes concretó ayer su anunciada y prevista salida del país: la empresa de Detroit le vendió todos sus activos -englobados en su controlada Pulte Argentina SA-al grupo nacional Farallón, que encabeza el desarrollador inmobiliario Eduardo Gutiérrez. El precio pactado ronda los $ 30 millones. Según lo anunciado por la compradora, el acuerdo prevé que Farallón podrá seguir usando la marca Pulte, especializada en construir «casas por catálogo» en barrios cerrados y countries. Pulte había llegado al país a fines de los años '90, y entre sus primeros emprendimientos se contó la compra de una parte del barrio La Lomada (en Pilar), un desarrollo de Farallón; posteriormente, concretó adquisiciones de terrenos en Abril (de IRSA), Nordelta (de Eduardo Costantini) y otros de menor envergadura, con el propósito de construir casas según su carpeta de modelos y venderlas «llave en mano». Hasta la fecha, lleva construidas unas 750 unidades, entre las que se cuentan algunas hechas no en sus barrios, sino por encargo de propietarios de terrenos. Este negocio será continuado por Farallón.

Quien fue su primer CEO, el estadounidense Arthur Broslat, había anunciado también la intención de extender sus actividades a la construcción de edificios de departamentos, pero la crisis de 2001 y su posterior retorno a Estados Unidos hicieron que se descartaran esos proyectos. Su salida, a fines de 2002, provocó que recrudecieran los rumores del final de Pulte en la Argentina; la venta a Gutiérrez también era un secreto a voces desde mediados del año pasado; el anuncio de ayer no hace más que formalizar un hecho descontado por el mercado.

• Patrimonios

«Con la compra, el Grupo Farallón pasa a contar con un patrimonio total de entre u$s 55 y 60 millones. Pulte, con sus activos a valor de mercado, se ubica en los u$s 20 millones de patrimonio; el de Farallón se estima en u$s 34 millones», dice un comunicado distribuido ayer. El mismo documento asegura que Farallón mantendrá en sus puestos al centenar de empleados de Pulte. El acuerdo también prevé que se hará cargo de la garantía de las casas ya construidas en la Argentina.

De todos modos, la decisión de partir tomada por Bill Pulte -fundador y accionista principal de la firma estadounidense no deja de sorprender: se van cuando, luego de capear lo peor del temporal y cuando el tipo de inmuebles que ellos ofrecen ( claramente para el sector AB), está atravesando un boom que se acerca a los mejores años de la convertibilidad. De hecho, en el comunicado se afirma que «los niveles de venta previstos en el plan de negocios de Farallón-Pulte para el período 2005-2007 están en el orden de los 120 millones de dólares», cifra que implica la venta de 780 viviendas y unos 7.500 m2 de oficinas y locales en el Complejo Comercial Bureau Pilar.

Tal como publicó este diario hace algunos meses en su suplemento inmobiliario, Gutiérrez anunció que hará un shopping center en los terrenos aledaños a su edificio Bureu Pilar, sobre el Acceso Norte, justamente donde Pulte hasta ayer tenía sus oficinas, y cuyos detalles el empresario aún no reveló. «Esta compra nos permitirá, asimismo, comenzar la actividad en otras plazas como Mendoza, Salta, Córdoba y Santa Fe», aseguró. Hasta la fecha, Farallón desarrolló tres barrios privados (Club de Campo Pueyrredón, de 36 hectáreas; La Delfina, de 46 ha; La Lomada, de 83 ha).

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