19 de septiembre 2006 - 00:00

Fitch no subirá nota a la Argentina hasta que acuerde con bonistas

La Argentina todavía tiene que acordar con todos sus acreedores, después del incumplimiento de pagos del 2001, para que la calificación de su deuda pueda mejorar, dijo hoy la agencia Fitch Ratings.

Fitch también dijo que Brasil necesita un crecimiento económico más rápido si apunta a que su calificación sea considerada para alcanzar el grado de inversión.

"Aún tenemos una calificación de incumplimiento de pagos (default) para Argentina y el motivo es que no creemos que ellos hayan resuelto totalmente su incumplimiento de la deuda del 2001", dijo David Riley, jefe global de calificaciones soberanas de Fitch.

"Todavía hay un número grande de tenedores extranjeros de bonos que están actuando contra Argentina, y como resultado de eso, Argentina tiene muy poco acceso a los mercados de capitales internacionales", añadió.

Las relaciones entre la Argentina y los tenedores de bonos incumplidos, muchos de ellos de Italia, Alemania y Japón, han sido tensas después de que el país renegoció la deuda. El 76 por ciento de los tenedores de los bonos aceptaron el canje de deuda de la renegociación.

Posteriormente, la Argentina ha emitido bonos que en gran medida fueron comprados por el estado de Venezuela.

Con respecto a Brasil, Riley dijo que el país debía sostener un crecimiento económico veloz a mediano plazo para que su calificación pueda ser considerada para el grado de inversión.

Fitch y Standard & Poor's asignan a Brasil una nota de "BB", dos escalones debajo del grado de inversión.

"Ya sea mediante tasas de interés reales más bajas sobre una base sostenible o mediante reformas económicas que impulsen el crecimiento, Brasil necesita crecer más rápido. Si puede mantener un crecimiento rápido, pienso que sus perspectivas para obtener el grado de inversión en el mediano plazo lucen bastante bien", dijo Riley.

"Pero hay un signo de interrogación acerca de si pueden aumentar la tasa de crecimiento sobre una base sostenible", agregó.

Brasil celebrará elecciones presidenciales en octubre, y el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, un favorito de los mercados, lidera los sondeos.

Durante la entrevista, Riley se refirió también a la calificación de la deuda italiana, diciendo que el resultado de un plan de recortes en el gasto que implementará el gobierno será clave para el futuro de la nota, sobre la que pesa un panorama negativo.

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