2 de agosto 2001 - 00:00

FMI adelanta u$s 1.260 millones

Ayer se aceleraron todos los pasos en el exterior para poner fin a la crisis de confianza que atraviesa la Argentina. El presidente norteamericano, George Bush, decidió enviar al N° 2 del Tesoro, el subsecretario para Asuntos Internacionales, John Taylor, quien llegará al país mañana. Trascendió una de las medidas que se adoptarán como solución a la crisis: habrá un desembolso del FMI de u$s 6.000 millones para la Argentina que tendrá como destino aumentar las reservas internacionales del Banco Central. Técnicamente se denominarán "reservas suplementarias". Apunta a eliminar de cuajo todas las dudas existentes sobre la capacidad de la Argentina de mantener la convertibilidad. Precisamente, la caída de reservas fue lo que disparó la suba del riesgo-país de 8% en sólo dos días. A esta gestión con Bush se le sumó ayer otra con el premier británico, Tony Blair, quien se comprometió a revertir la negativa que el representante del Reino Unido en el Fondo Monetario Internacional venía poniendo para una ayuda especial a la Argentina. Con estas dos gestiones en marcha, el gobierno argentino esperaba anoche que la reunión del directorio del Fondo, que se desarrollará hoy, transcurra de manera favorable: la única postura que debería modificarse es la de Alemania, que preside el organismo. Pero igual el país que tiene más peso en las decisiones, aunque no lo presida, es Estados Unidos. Ayer el ministro Cavallo tuvo varios contactos telefónicos con sus pares de España, Francia y Alemania para obtener respaldos adicionales. El flamante vicepresidente del Banco Central, Mario Blejer, aseguró a Ambito Financiero que se gestionan además acuerdos bilaterales con países europeos.

El Fondo Monetario Internacional, que preside Horst Köhler, decidió adelantar el desembolso de u$s 1.260 millones para la Argentina, previsto originalmente para fines de setiembre. Si todo transcurre de acuerdo con lo comprometido, en los primeros días del mes próximo el país estará recibiendo la ayuda por adelantado.

Claro que el ministro de Economía, Domingo Cavallo, no agotó las febriles gestiones realizadas ayer, con varios llamados a Washington y a Europa, con el compromiso del FMI. Además, aprovechó para acelerar las gestiones para obtener préstamos bilaterales de países del Viejo Continente y, eventualmente, del Tesoro estadounidense.

Hasta ahora, España es el único que participó de esta iniciativa. Fue en la concreción del blindaje, para el cual aportó u$s 1.000 millones. Sin embargo, en aquella oportunidad tanto Italia como Francia declinaron participar de la operación. Ahora Cavallo espera convencerlos y obtener así no sólo un «respaldo moral». Una masa importante de fondos frescos sería en este momento fundamental para tranquilizar a los inversores y torcerles el brazo a los que están apostando contra los bonos argentinos.

Dentro de las señales que se buscará darles a los mercados en las próximas horas figura la llegada a la Argentina del número dos del Tesoro estadounidense, John Taylor.

El Fondo Monetario adelantó la reunión prevista para monitorear el cumplimiento de las metas fiscales de la Argentina del 17 de setiembre a los primeros días del mes.

Este adelantamiento del desembolso no será suficiente para calmar la ansiedad de los mercados. Sí, en cambio, permitirá al equipo económico hacerse de caja por adelantado para cumplir más holgadamente con el déficit cero

Seguramente, previendo algún desfase, sea necesario utilizar una parte de los recursos del FMI para pagar sueldos y jubilaciones sin necesidad de salir a pedir prestado fondeo adicional.

Ayer, durante todo el día, Cavallo realizó llamados internacionales para apurar la decisión del Fondo. Cavallo habló, entre otros, con el ministro de Economía de España, Rodrigo Rato, y con Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central de Francia, entre otros importantes funcionarios de gobiernos europeos. También se comunicó con integrantes del Tesoro estadounidense.

Aunque parezca mentira, el principal escollo para destrabar el tratamiento adelantado en el directorio del Fondo no pasó por cuestiones económicas sino burocráticas. Ocurre que entre el 6 y el 24 de agosto los funcionarios del FMI se toman vacaciones. Y en la fecha que el gobierno argentino solicitaba el tratamiento estaba previsto tratar otros temas. El resultado es que, finalmente, el directorio accedió a reacomodar las fechas, aunque para eso deberán acortar tres días las vacaciones.

Para lo que resta del año, el Fondo tiene comprometidos dos desembolsos de u$s 1.260 millones cada uno.

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