Consideraciones del informe de "Perspectivas Económicas Regionales".
El clima de inestabilidad en Oriente Medio obliga a tomar medidas contra la inflación y el desempleo, pero también supone una "gran oportunidad" de crecimiento que incluya a todas las capas sociales, indicó el Fondo Monetario Internacional (FMI).
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En su informe "Perspectivas Económicas Regionales" dedicado a Oriente Medio y a Asia Central, el organismo subraya que las revueltas populares y el alza en los precios globales del petróleo y los alimentos depararán "incertidumbres inusualmente grandes" a la región a corto plazo.
Pese a que las revueltas no detuvieron el rumbo de crecimiento económico general que experimentó la región en 2010, ese auge no puede mantenerse a no ser que los países "creen empleo para atender la creciente fuerza laboral" y adopten "políticas sociales para los más vulnerables".
"Aunque los próximos meses estarán inevitablemente marcados por retos y reveses, existe un ímpetu en la región sobre el que puede apoyarse el cambio", indicó el FMI en el informe, de 106 páginas.
Los puntos fuertes que allanan el terreno para el crecimiento son "una población joven y dinámica, vastos recursos naturales, un extenso mercado regional, una posición geográfica ventajosa y acceso a mercados clave", según el texto.
Aunque cada país debe seguir "su propio camino" a la hora de elaborar las reformas, todos ellos deben responder a una serie de "retos comunes" a la región que permitan no sólo "un crecimiento alto y sostenido", sino uno "que resulte en avances de desarrollo compartidos por toda la sociedad".
Esos pasos comunes son la existencia de instituciones gubernamentales "fuertes y transparentes", la "protección social a los vulnerables", la garantía de "acceso a oportunidades económicas" para los ciudadanos y la creación de "suficientes empleos en el sector privado" que absorban la creciente demanda.
Asimismo, deberán asegurarse de contar con un entorno macroeconómico estable que proporcione confianza y atraiga las inversiones, ya que su ausencia puede poner a prueba "incluso a los países con instituciones más sólidas".
Ese entorno es además clave para hacer frente a amenazas como los desequilibrios fiscales y la deuda crecientes, la inflación y la fuga de capitales, apunta el FMI.
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