FMI dice que crecerá menos el mundo este año y el próximo
-
Descuentos en COTO hoy: qué promociones hay este sábado 25 de abril y cómo aprovecharlas
-
Claudio Cesario, presidente de ABA: "El crédito a las familias todavía se encuentra por debajo del 10% del PIB"
• Japón
«La fuerte desaceleración de la actividad económica de Estados Unidos que comenzó a mediados de 2000 siguió durante los ocho primeros meses de 2001, y el ataque terrorista del 11 de setiembre incrementó aun más los riesgos de un declive global», explica el FMI en su informe.
Rogoff, un ex académico, dijo inicialmente, al entregar el informe del FMI en una rueda de prensa, que es «un hecho» que Estados Unidos entrará en recesión, pero luego se retractó. Al finalizar la conferencia de prensa, Rogoff puntualizó que tenía más experiencia en dictar clases en la Universidad de Harvard que en hablar con periodistas. «Debo retirar mi comentario de (que la recesión en Estados Unidos) es 'un hecho', simplemente porque sabemos que el crecimiento de EE.UU. será menor, pero simplemente no tenemos una idea exacta de cuánto menor será», dijo. Rogoff enfatizó que la economía mundial, como un todo, no está en recesión, y dijo que es optimista en cuanto a que la economía estadounidense repuntará fuertemente en 2002.
• Panorama
El siguiente es el panorama trazado por el Fondo de las tres áreas económicas más importantes del planeta:
Crecerá sólo 1,3% este año, con una caída de 2,8 puntos porcentuales en relación con 2000, pero llegaría a crecer 2,2% en 2002. En abril, el FMI preveía todavía un crecimiento de 1,5% este año para Estados Unidos y de 2,5% en 2002. Hasta setiembre, la caída del ritmo de crecimiento se debía principalmente a una desaceleración de las inversiones de las empresas, a una caída de las compras de equipamientos informáticos y a una reducción importante de las existencias. Pero los atentados del 11 de setiembre «tendrán un impacto sobre la actividad económica a corto plazo» y aumentaron los riesgos, «particularmente sobre la confianza de los consumidores y los gastos de consumo». El organismo no revisó sus previsiones de crecimiento para este país en función de los atentados sino que juzga que los efectos acumulados de las bajas de las tasas de la Reserva Federal (Fed) -que totalizan 350 puntos de base entre el comienzo del año y el 17 de setiembre-, el programa de reducción de impuestos y la aprobación de un programa de apoyo económico de u$s 40.000 millones «debería mantener la actividad económica» en el futuro próximo. Estados Unidos también sufrirá por el debilitamiento del crecimiento en Europa y la recaída de Japón, que aparentemente entró en su cuarta recesión en los últimos diez años. Por el momento, los riesgos de que se reanude la inflación son limitados, pero la presión podría aumentar «si el alza subyacente de la productividad, que jugó un rol esencial para absorber los aumentos de salarios en los últimos años, se desacelerara bruscamente con un ajuste a la baja del dólar».
• Zona euro
Registrará un aumento del PBI de 1,8% este año, el mayor de las tres grandes zonas monetarias, aunque 0,6 de punto porcentual menos que el crecimiento estimado hace cinco meses. Para 2002 se espera un crecimiento de 2,2%. Pero sobre este escenario pesan serios riesgos tras los atentados del 11 de setiembre. «Si la reactivación mundial es más lenta de lo previsto y si la confianza de los consumidores continúa debilitándose tras los atentados, la zona euro tal vez no alcance ese desempeño.»
«Los últimos indicadores prueban que la actividad y la confianza continúan debilitándose en los grandes países de la zona. Pero, a diferencia de Estados Unidos, hay relativamente pocas medidas de flexibilización para compensar esta debilidad.» La demanda también podrá ser reforzada por el repliegue de los precios petroleros, una tasa de cambio del euro todavía favorable y la perspectiva de un modesto incremento de la actividad en Estados Unidos. La inflación de la zona, que había alcanzado un pico de 3,4% en mayo, con el alza de los precios del petróleo y de los precios de los productos alimentarios, debería caer por debajo de 2% en 2002. Pero una nueva flexibilización monetaria dependerá de que continúe la moderación salarial, en particular en Alemania, y de las perspectivas de tasa de cambio del euro. Tres grandes países de la zona -Alemania, Francia e Italia-tendrán dificultades para cumplir con sus objetivos de reducción de los déficit públicos, pero un endurecimiento de la política presupuestaria sería en general inapropiado en este momento.
Cada vez más sombría se presenta la economía japonesa, sumida en su cuarta recesión en la última década. Este año el PBI registrará una contracción de 0,5%, luego de un aumento de 1,5% en 2000. Este retroceso debería ser seguido por una modesta alza en 2002, alimentada por una reactivación del crecimiento mundial. Teniendo en cuenta el tamaño de la economía japonesa, esta revisión de 2,25 puntos de la perspectiva de crecimiento tiene consecuencias significativas para la economía mundial, en particular en Asia del Este, advirtió el FMI. El consumo privado en este país se mantiene extremadamente débil, la confianza de los industriales continúa deteriorándose y persiste una deflación moderada. Cerca de 12% de las exportaciones del este asiático fue destinado a Japón, mientras que los países de la región absorbieron 20% de las exportaciones japonesas. Una economía nipona desacelerada reduciría el intercambio con los socios regionales, incidiendo así en su crecimiento. Además, cualquier nuevo retroceso en la Bolsa de Tokio impulsaría a los mercados de la región a la baja. El FMI aplaudió las medidas en materia de política monetaria tomadas en marzo pasado, las que redujeron en forma efectiva las tasas de interés, la inyección de liquidez por parte del Banco de Japón y los planes para un «presupuesto suplementario modesto».




Dejá tu comentario