Ayer por la noche llegaron al país los técnicos del Fondo Monetario que adelantaron la primera inspección del miniacuerdo que debería haber tenido lugar recién el 14 de marzo. El subdirector del Hemisferio Occidental, John Dodsworth, ve incumplimientos puntualmente con la aprobación del Congreso de las tres condiciones en materia de impuestos que se exige. Se trata de la eliminación de los planes de competitividad, de que las empresas paguen Ganancias sobre los reintegros a la exportación que reciben y, por último, de la conversión del impuesto a las naftas en un porcentaje (no suma fija). Según Roberto Lavagna, sobre el primero de ellos solamente habría dificultades en aprobarse. A sólo un mes de firmado el miniacuerdo y con muy pocas reformas profundas comprometidas, el gobierno no da señales de cumplirlo en su totalidad. Por lo menos en materia de recaudación, gasto público y emisión de dinero para financiar al Tesoro, se mantuvo lo acordado. Dodsworth permanecerá en el país sólo cinco días como máximo para retornar a mediados de marzo y definir si el FMI debe o no otorgar un «waiver» o «perdón» a un eventual incumplimiento del gobierno argentino.
El gobierno preparó este fin de semana su estrategia, para enfrentar la segura embestida que los enviados del Fondo Monetario Internacional (el encargado oficial del caso argentino John Thornton y el subdirector del Departamento Occidental, John Dodsworth) harán hoy en Buenos Aires contra el Ministerio de Economía por la demora de la aprobación del paquete impositivo en el Congreso. Roberto Lavagna y sus hombres reconocerán que hay problemas para que los cuatro proyectos de ley que forman ese paquete salgan aprobados tal cual fueron enviados desde el Ejecutivo, pero asegurarán que este dato no debe preocupar, ya que las metas fiscales para el primer trimestre se sobrecumplirán. Inclusive Jorge Sarghini ya asegura que es posible que el superávit primario comprometido de 1.500 millones de pesos para el trimestre enero-marzo se alcance ya en febrero. Ayer, uno de los técnicos de la Secretaría de Hacienda aseguraba que «prácticamente todo el superávit de marzo será para las arcas dinero fresco por encima de lo pactado con el FMI. Thornton y Dodsworth tienen pensado discutir estos temas desde este mediodía con Lavagna y Sarghini, y a la tarde, llegarán hasta el Banco Central para discutir la marcha de las metas monetarias con Alfonso Prat-Gay.
•Metas
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En concreto el marco de la discusión que Economía y esta avanzada del FMI mantendrán hoy en Economía será el siguiente.
• Paquete impositivo. El gobierno le asegurará que está casi definido que el Congreso aprobará dentro de febrero los proyectos de incluir a los reintegros a las exportaciones dentro del Impuesto a las Ganancias y la modificación del Impuesto a las Transferencias de Combustibles (ITC). Sin embargo, reconocerá que hay problemas en la aprobación de la eliminación plena de los planes de competitividad y que es muy difícil que el Legislativo siquiera debata la rebaja de la alícuota a las Ganancias de 35% a 30% en lugar del ajuste por inflación. Sobre el primer proyecto con complicaciones, Economía asegurará que los únicos rubros que continuarían con los beneficios de los planes que impulsó en su momento Domingo Cavallo serán marginales para la recaudación y caerían en marzo. Para el grueso de los rubros beneficiados (sobre todo el agro), el Congreso aprobaría que se les quitaran los planes de competitividad. El problema aparece con el ajuste por inflación. Economía le reconocerá al FMI que es difícil que el Legislativo apruebe el proyecto preparado por los técnicos de Lavagna. Aunque se les dirá a Thornton y Dodsworth que no hay motivos para preocuparse porque si el Congreso no saca el proyecto oficial, la recaudación no se verá afectada porque regirá la ley actual con una alícuota de Ganancias de 35% y la suspensión del ajuste. Para el caso de que el Legislativo avance con un proyecto propio que incluya el ajuste inflacionario, Economía asegura que su tratamiento comenzaría recién en marzo y que eventualmente, no se aprobaría antes de abril, y que en el caso que Eduardo Duhalde vetara esa ley, con lo que quedará vigente 35% actual.
• Metas fiscales. Una vez explicado el panorama del paquete impositivo, Economía avanzará sobre el terreno que más cómodo se siente. Según la tesis de la Secretaría de Hacienda, en enero hubo un superávit que llegará a los 850 millones de pesos cuando se conozcan hoy las cifras finales del sector público (por encima incluso de los 829,2 millones de pesos de superávit del Tesoro con cajas provinciales). También se especula en Economía que a partir de los primeras proyecciones de la recaudación impositiva de febrero, el ritmo del superávit podría mantenerse también en febrero con lo que hay muchas probabilidades de arañar, ya este mes la meta de 1.500 millones de pesos comprometida para todo el trimestre. Sólo se necesitaría para esto que el superávit alcance los $ 650 millones. Lo seguro es que para Hacienda no habría motivos para que el FMI plantee quejas sobre el comportamiento fiscal del gobierno de Duhalde desde el segundo semestre del año pasado, y que en todo caso la discusión se debería concentrar en el segundo trimestre, fundamentalmente durante los meses en los que el país estará en proceso electoral y de cambio de gobierno y donde las metas de recaudación son más exigentes y deberían llegar a un piso de 5.500 millones de pesos.
Un tercer tema fiscal que comenzará a discutirse también hoy será la evolución del cronograma de rescate de las cuasi monedas. Según Lavagna no habrá problemas para cumplir el compromiso de girar 500 millones de pesos a las provincias para rescatar los títulos públicos. Las diferencias surgen en la velocidad de la operación. Mientras Economía ofrece acelerar el proceso recién en abril, el FMI exige que se debería aprovechar el superávit primario del primer trimestre para comenzar el rescate.
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