Un nuevo nombre habrá que anotar para evaluar la relación entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para seguir la marcha de las fiscalizaciones del acuerdo entre el país y el organismo. Y más específicamente, la evaluación sobre el equilibrio y viabilidad de las variables argentinas en los primeros dos años y medio de vigencia del tratado; período en el que el país tendría que cumplir 11 misiones trimestrales.
Si bien la autoridad máxima que deberá firmar la aprobación (o no) de cada una de las visitas de los técnicos de Washington a Buenos Aires es el director gerente para el Hemisferio Occidental, el brasileño-israelí Illan Goldfjan, quien fue designada por Gita Gopinath para tomarse el trabajo de evaluar la consistencia de los números criollos será Ceyla Pazarbasioglu.
Se trata de una economista turca que tiene su pasado en el FMI, el Banco Mundial (BM) y en el mercado financiero privado de Wall Street (en el grupo ABM AMRO). Volvió este año a pedido de la subdirectora gerente para ejercer el estratégico cargo de Directora del Departamento de Estrategia, Políticas y Evaluación, desde el cual tiene que llevar el cálculo mensual sobre la marcha de los dineros del organismo, pero también la consistencia de las economías de los países con mayor relación financiera y crediticia con el FMI. Y, obviamente, Argentina y su Facilidades Extendidas, que detenta casi el 70% de las acreencias del Fondo, es parte fundamental de su tarea.
Ante esta realidad, parte del trabajo constante de Pazarbasioglu será el de considerar la marcha el Facilidades Extendidas firmado con Argentina, y elevar sus visión estratégica sobre la posibilidad (o no) del cumplimiento de las metas. Según la tarea asignada por Gopinath, cuando alguna variable no cumpla las metas pactadas; tendrán que rediseñarse nuevos equilibrios con el resto de las otras mediciones.
Por ejemplo, será la economista turca la que tendría que evaluar dentro de los laboratorios internos del FMI, las consecuencias dentro del Facilidades Extendidas del incumplimiento del IPC en las metas de crecimiento, política monetaria, cambiaria, fiscal, etc. Esos datos luego se dirigirán hacia la número dos del FMI y de Goldfjan; para que luego se llame a renegociación con la Argentina. Pero, en este caso, con los datos del departamento de Estrategia, Política y Evaluación como referencia; y no ya los cálculos que se presentaron originalmente por el Palacio de Hacienda y se aprobaron en Washington el viernes 25 de marzo pasado. La importancia de Pazarbasioglu quedó plasmada ese día, al ser invitada para que firme el acuerdo con la Argentina, compartiendo cartel con Gopinath, Goldfjan y la directora adjunta para el Hemisferio Occidental Julie Kozac.
Metas
Pazarbasioglu será, por ejemplo, quien determine en qué medida y con que aproximación la meta de inflación pactada de un máximo de 48% queda atrás, y por qué porcentaje queda reemplazada. Y cuál será la consecuente medición que deberá aplicarse para las otras metas que figuren en el acuerdo y que deban ser renegociadas como inevitable determinación ante el incremento del IPC superior al originalmente acordado.
Pero la tarea más importante que tendrá que analizar la economista, será el nivel de crecimiento de la economía argentina este año; ante la poca creencia desde Washington sobre que el país pueda cumplir la promesa de un alza de 3,5 y 4,5% del PBI. Como contó este medio el viernes pasado, a diferencia de la meta inflacionaria, el ministro de Economía y el Ejecutivo se niega a abrir la discusión sobre el crecimiento; y reclamarán que Lozac y Luis Cubeddu, el jefe de la misión argentina respeten lo pactado, o que, en todo caso, aguarden hasta fin de año para confirmar que lo que se calculó desde el Palacio de Hacienda sea lo correcto. Será tarea de los dos técnicos del FMI y decisión previa de Goldfjan. Sin embargo, los tres delegados del Fondo tendrán en sus manos las mediciones que ejecute Pazarbasioglu en su estratégico Departamento.
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