Guzmán quiere utilizar los DEG sólo para reforzar reservas

Economía

El ministro de Economía planea no utilizar los u$s4.354 millones de Derechos Especiales de Giro que habilitará el FMI. Los destinará para abultar las reservas y así sostener la "pax cambiaria" a los políticos mientras dure la campaña.

Martín Guzmán tiene un fuerte argumento para convencer al ala política del Gobierno, de no utilizar los Derechos Especiales de Giro (DEG) durante todo este año, salvo que se necesiten para cumplir vencimientos de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Y en lo posible, tampoco para esto. Según el ministro de Economía, los u$s4.354 millones que llegarían cuando el organismo que maneja Kristalina Georgieva habilite el programa, deberían destinarse exclusivamente a reforzar las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para que quede registrado en el segundo semestre del año la fortaleza y capacidad de acción y corrección de la entidad que maneja Miguel Pesce.

Hasta junio se vivirá la etapa de crecimiento de las reservas, que en marzo acumuló más de u$s1.500 millones a pura compra de divisas. Nadie del equipo económico quiere hacer una proyección sobre el dinero que se podría acumular hasta junio; pero se habla de un nivel de reservas líquidas por unos u$s6000 millones de piso. Luego vendrá un período de disminución de la velocidad de compra de divisas, acompañando la normal caída en el ritmo de liquidación de exportaciones sojeras. En el mejor de los casos, la tendencia iría disminuyendo a la mitad. Hay que reflexionar que si los resultados entre julio y octubre son de empate entre ingresos y salidas de divisas de las reservas, también sería un muy buen resultado.

Es con este escenario monetario/ cambiario que el equipo económico financiero del gobierno analiza la alternativa de reforzar las reservas con las DEG; con el objetivo de garantizar la estabilidad del dólar a fuerza de solidez de la capacidad de acción del BCRA en el momento políticamente más importante del año. El argumento es que sumando el instrumento liberado por el FMI a las reservas, el número de dólares líquidos del Central alcanzarían los u$s10.000 millones. Lo suficiente para garantizarle a los políticos que deberán hacer campaña, que la actual “pax cambiaria” podría sostenerse. Será una misión difícil la que tendrán Guzmán y compañía. Habrá que ver cómo reaccionan los políticos del oficialismo al saber que el país ya cuenta con el dinero enviado por Georgieva, y que estos fondos son de libre disponibilidad para los países con la única excepcionalidad de deber utilizarlos para cuestiones vinculadas a la crisis económica generada por la Pandemia.

El dinero podría llegar a fines de abril o durante mayo, luego que el anuncio se concrete en la próxima cumbre conjunta entre el Banco Mundial y el FMI del 9 al 11 de este mes; nuevamente organizada de manera virtual; y antes que termine el segundo semestre ya podrían ser contabilizados como reservas líquidas. El único destino que tiene pensado Guzmán como gasto de este dinero, sería la alternativa de tener que cumplir con el pago de 1.800 millones de dólares que la Argentina debería pagarle al FMI como primer vencimiento del capital del stand by firmado en el gobierno de Mauricio Macri. El ministro quiere liquidar con los fondos de los DEG este compromiso, en el caso que las negociaciones con el FMI se estanquen o no aceleren y para septiembre no esté firmada la Carta de Intención, paso previo para el Facilidades Extendidas. La idea de Guzmán es que para septiembre toda la negociación esté encaminada, y que los 2.600 millones de dólares de los pagos de ese mes y diciembre del 2021 se roleen y entren en el acuerdo para pagar los u$s44.800 millones desde el segundo semestre de 2026.

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