Muy bueno: Kristalina confirmó habilitación de los DEG. Podrían llegar unos u$s4.500 millones al país

Economía

En un encuentro de dos horas ratificaron voluntad negociadora. Las partes deberían tener la Carta de Intención discutida y en vías de aprobación entre el 15 y el 17 de octubre. Hoy el ministro se reunirá con Kozac y Cubeddu, y estará a la espera de confirmar visita a la secretaría del Tesoro.

La delegación argentina encabezada por Martín Guzmán recibió ayer una buena noticia en Washington. El ministro de Economía y su equipo presente en Washington, escucharon de parte de técnicos con poder del Fondo Monetario Internacional (FMI), que seguramente durante la reunión anual de primavera del organismo, habrá novedades importantes en cuanto a la liberación de los Derechos Especial de Giro (DEG) de los que Argentina podría disponer de unos u$s4.500 millones. Y, lo más importante, sin necesidad de aplicaciones de ajustes ni relación con el acuerdo de Facilidades Extendidas que el gobierno de Alberto Fernández negocia con el organismo. El encuentro organizado por el FMI y el Banco Mundial de manera conjunta, que obviamente se concretará de manera virtual, está programado para las jornadas del 9 al 11 de abril; y el principal tema de anuncio de parte de Kristalina Georgieva será el mecanismo por el cual se liberarán los giros. La propia directora gerente para el Hemisferio Occidental confirmó ayer la activación de las DEG vía Twitter. Minutos después de informar por la misma red social sobre los resultados de la reunión que mantuvo con el ministro de Economía argentino (calificándola de muy buena y aclarando que continuarán las conversaciones), la búlgara lanzó otro Twitter donde anunció que el board del organismo había autorizado la activación de la ayuda por un total de u$s650.000 millones; destinados a ayudar “a todos los miembros, particularmente a aquellos que más sufrieron la crisis”. Indicó además que el dinero debe ser destinado a reforzar las reservas de los estados que reciban los dólares, y a “ayudar la reactivación”. El monto sorprendió, para bien, a todos los interesados; incluyendo obviamente a la Argentina. Originalmente se calculaban que las DEG llegarían a los u$s500.000 millones. El incremento del dinero significaría que al país se correspondan ahora unos u$s1.000 millones más, que los u$s3.500 millones. El dinero corresponde a la cuota del 0,7% del total de aportes que el país mantiene como miembro activo del FMI, y está disponible sólo para países en desarrollo que tengan la cuota al día. Milagrosamente, Argentina no mantiene retrasos en sus giros a Washington, con lo que podrá acceder libremente al beneficio. Pero podría haber incluso dinero extra, si algún otro país decidiera derivar sus DEG a la Argentina, como parte de algún tipo de préstamo puente y a la espera de un acuerdo posterior de giro. Será algo a negociar luego de la reunión de Primavera del FMI. Y que deberá negociar personalmente Alberto Fernández.

Con el anuncio de ayer de Kristalina Georgieva, fue Joe Biden quién cumplió con su palabra. Fue el presidente de los Estados Unidos el que había lanzado la idea durante su campaña que lo llevó a la Casa Blanca, como aporte de ese país a la recuperación de la economía mundial a partir de la Pandemia.

El jefe de Estado argentino y su ministro de Economía Martín Guzmán tienen ya decidido que esos dólares se utilizarán para cumplir con las obligaciones financieras de interés y capital, que el país mantiene con los organismos financieros internacionales. Dependiendo de las circunstancias políticas y económicas de la Argentina de los próximos meses, y de la manera en que se desarrollen las negociaciones con el FMI; el dinero se utilizará para cumplir con el pago de mayo por unos u$s2.123 millones con el Club de París, o con el pago obligatorio comprometido con el FMI para este año.

Este último sería el mejor escenario para el país, ya que le permitiría al gobierno ganar tiempo en las discusiones con el FMI, dejar que un eventual acuerdo pueda traspasarse a después de las elecciones (con lo que habría necesidad de molestos ajustes que compliquen las chances electorales del oficialismo) y evitar el default con el organismo que maneja Kristalina Georgieva. Pero, para que esto sea posible, Alberto Fernández y Martín Guzmán tendrán que cumplir con una misión: convencer a los líderes del Club de París de postergar también los vencimientos del pago final del acuerdo hasta fin de año o el 2022; para no caer tampoco en default con este organismo. Una tercera alternativa sería utilizar el dinero del DEG para pagarle al Club de París antes del vencimiento final del próximo 30 de julio; y usar los u$s1.000 millones restantes como parte del pago comprometido al FMI. Este año el país debería pagarle, como primeras liquidaciones importantes dentro del acuerdo stand by, unos 1.900 millones en septiembre y otro tanto hacia Navidad; con lo que Guzmán necesitaría utilizar de la caja de las reservas del Banco Central unos u$s2.800 millones extras. Esto sería en el caso que no quisiera ingresar en default ni con el Club de París ni con el FMI.

Los DEG representan una línea de créditos a cuenta de los que dispone el FMI, destinados para momentos de grave crisis financiera o catástrofes humanitarias. Obviamente la Pandemia califica para instrumentar estas vías; y así lo hizo saber la propia Georgieva durante la asamblea anual del organismo de primavera de abril del año pasado; cuando el covid ya azotaba al planeta. Sin embargo, y como para su ejecución se necesita una mayoría de 85% de los votos del board, se requiere obligatoriamente el voto de los Estados Unidos que detenta el 16% del total de las “acciones” del directorio. Pese a que Georgieva lo reclamó públicamente, Donald Trump se negó durante todo el 2020 a aprobar la línea, con lo que las DEG quedaron congeladas, hasta comienzos de este año.

Hubo que esperar al recambio presidencial en los Estados Unidos para que la economista búlgara fuera escuchada. Biden se había comprometido ante la líder del FMI durante la campaña electoral que las habilitaría, promesa que fue cumplida la semana pasada luego de un diálogo directo entre el jefe de Estado y la directora gerenta del Fondo. Ahora solo resta que se concrete la sesión del “board” programada para la segunda quincena de este mes, y preparatoria para la asamblea de primavera de este año. Será en este evento de abril, que nuevamente se organizará de manera virtual, donde Georgieva hará los anuncios de rigor. Cumpliendo este cronograma, Argentina recibirá el dinero entre fines de abril y mayo; con tiempo suficiente como para mejorar las reservas del BCRA y para decidir la mejor manera de utilizar esos dólares.

Cuando llegue el dinero, habrá que mencionar que la estrategia de Guzmán de mantener los pagos con el FMI al día tuvo buenos resultados. El ministro peleó por sostener las cuotas de permanencia del país sin retrasos, pese a las críticas de ciertos sectores políticos.

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