El crecimiento de la actividad productiva en el país, especialmente motorizado por las pymes, generó que nuevos fondos de inversión se interesen en la adquisición de esas pequeñas unidades de negocio. «Siempre hay oportunidades, pero en la Argentina luego de la crisis quedaron muchos sectores, y empresas en particular, que necesitaban mejoramiento tecnológico, recursos humanos especializados o gerenciamiento, y nosotros los estudiamos para reposicionarlas», explicó a este diario Oscar Gauna, gerente general de Axon Management, un fondo compuesto por tres jóvenes profesionales que desde hace sólo medio año reúne inversores de diverso tamaño con los que se asocia para comprar compañías.
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La experiencia de Axon es hasta ahora alentadora, según sus directivos. La primera empresa que compraron fue Steelcote, la pinturería en la que invirtieron un millón de dólares y en la que en cuatro meses aumentaron 40% la actividad. «Hasta ahora contamos con inversores locales, porque a los extranjeros es mucho más complejo explicarles los vaivenes del país. Aun así, hay muchos interesados en pymes argentinas», dijo Pablo Iñones, director general de la compañía.
La idea original de reposicionar pymes se centró en el conocimiento de que gran cantidad de ahorristas por el volumen de capital y la inexperiencia en los negocios se encontraban invirtiendo en propiedades o instrumentos financieros, es decir, inversiones a mediano plazo. «Pero mientras el mercado inmobiliariose satura y el sistema financiero muestravulnerabilidades como que el Estado quiera intervenir en tasas o en abrir cajas de seguridad, los ahorristas empiezan a interesarse en la compra de otros activos y al ver que el fondo al que confían su dinero está involucrado en el negocio, apuestan», explicó Gauna.
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