8 de enero 2001 - 00:00

Formalizó Antonio

PERIODISTA: ¿Qué tal Marruecos?

Antonio de la Rúa:
Estuve en Marruecos...

P.: ¿Vos creés que tenés que justificarlo esto?


A. de la R.:
No, me parece que no. Creo y lo tomo como el juego de la prensa para el verano ¿viste? Hay que inventar historias para la playa y bueno, creo que nosotros, «Aíto» y yo en eso somos siempre actores obligados para las historias ¿no? Me parece que esta moda de generar un escándalo porque mi hermano va 3 días a Punta del Este a ver a su novia que vive allá, que tiene su casa allá, que está con los padres allá y que me voy a pasar las fiestas con mi novia que todo el mundo sabe que vive fuera del país, me voy 5 días..., no sé, es como un poquito exagerado pero bueno, es así, ya estoy acostumbrado.

P.: Hubo un llamamiento no sólo de Fernando de la Rúa sino también de su ministro de Turismo, a quien vos conocés bastante bien, que es veraneemos, entre comillas, todos los argentinos en la Argentina.


A. de la R.:
Qué sé yo. Me parece que se exageran las cosas ¿viste? Vos sabés y todos saben cuál es mi situación personal y que me voy afuera porque acá no puedo estar. O sea, acá no puedo estar descansando con Shakira ¿entendés? Mirá lo que le pasa a Palermo, a toda la gente que quiere descansar ¿entendés? Tenemos un acoso que te hace imposible olvidarte un par de días de todo. Yo no le puedo decir a ella: «Mirá, tenés que venir para acá porque a mí no me dejan salir del país, porque hay una campaña de turismo». Yo creo que la campaña es muy buena, creo que en la Argentina hay lugares increíbles para ir de vacaciones y me parece que los que se van afuera no son los traidores a la Patria ¿entendés? Creo que es un concepto arcaico, eso de andar acusando al que se fue a veranear afuera.

P.: ¿Y qué tal Marruecos?

A. de la R.: Y bien, muy bien, muy bien. Porque..., o sea, conseguimos lo que queríamos, que era estar tranquilos, olvidarnos de todo.

P.: ¿Por qué Marruecos?

A. de la R.: Marruecos..., queríamos ir a algún lugar donde estuviéramos muy seguros de que íbamos a poder estar tranquilos, caminar en la calle como cualquier persona. Pensá que ella, lo mío acá en la Argentina es difícil, pero lo de ella es toda Latinoamérica, en Miami, para ella es más difícil que para mí todavía ¿entendés? Y elegimos un lugar donde no conociéramos nada ni nadie y aparte nos interesaba conocer esa cultura ¿no? Ese mundo es otro mundo, el mundo árabe ¿no?

P.: ¿Es cierto que tu papá se enojó por el tema de que ustedes se hayan ido, los dos, afuera?


A. de la R.:
(risas) Sí, se enojó y me dijo que no puedo salir nunca más del país.

P.: ¿Y vos qué le dijiste? Ya soy grande.


A. de la R.:
Que quedo detenido.

P.: ¿Vos creés que la agresión que hizo Palermo a un fotógrafo ahí en Punta del Este se justifica en función de este acoso permanente a los famosos?


A. de la R.:
No, no, obviamente que no se justifica. Es una reacción que estoy seguro que ni él mismo la quiso. Lo que pasa que..., los periodistas están muy acostumbrados a no justificar ese tipo de reacciones, pero tampoco nunca hacen una autocrítica de cuándo..., en qué momento están los límites ¿entendés? Entonces es una situación..., que yo lo viví, tenés que ponerte en el lugar de él, muy agresiva la del tipo que se mete a escondidas y de repente te tira un flash en la cara sin decirte: «Hola, ¿cómo estás?». Es una situación tensa. Hay gente que puede resistir, hay momentos que por ahí a alguno lo agarran nervioso, como cualquier persona, y tiene una reacción que seguramente no es la que él quiso ¿viste? Pero es muy..., se ponen a veces muy sobre los límites ¿entendés?

P.: ¿No te invitó tu papá a Chapadmalal con Shakira?


A. de la R.:
Sí, me invitó. Siempre me invita. A los viejos les gusta...

P.: O sea que, en el medio te trató de convencer de que mejor te quedaras.


A. de la R.:
No, pero sabe que es imposible. Todo el mundo vio lo que es el acoso cuando ella viene acá y a ninguno de los dos nos gusta descansar en medio de ese acoso, en medio de los helicópteros que te sacan fotos desde arriba y es bastante difícil a veces encontrar un lugar acá para descansar.

P.: ¿Y usted qué piensa hacer? Discúlpeme que se lo pregunte, pero se lo pregunto con calidad de padre de mujeres. ¿Usted qué piensa hacer?, ¿piensa formalizar? ¿Se piensa casar o piensa seguir siendo el eterno novio?


A. de la R.:
Estamos absolutamente formalizados.

P.: Está absolutamente formalizado.


A. de la R.:
Sí.

P.: ¿Va a haber fiesta, va a haber algo? ¿No están viviendo juntos, o sí?


A. de la R.:
No, no, yo estoy acá.

P.: Pero yo le pregunto si usted se va a casar, los padres de ella le preguntarán: usted joven con qué cuenta.


A. de la R.:
Risas.

P.: Pase por acá, siéntese, una copita de licor. Oiga, ¿lo hizo o no hizo De la Rúa?


A. de la. R.:
No sé si me va a preguntar eso, pero estoy seguro que sí, que sí nos vamos a casar. Lo que pasa que..., los dos tenemos vidas bastante complicadas y vamos a buscar el mejor momento ¿no?

P.: ¿Y dónde van a vivir,Antonio?


A. de la R.:
No sé. Eso es lo que nos preguntamos ¿no?

P.: ¿En Marruecos?

A. de la R.: No, de a poquito nos vamos acercando, por eso yo empecé a hacer algunas cosas en Miami que también me criticaron bastante por eso, de que yo quiera, yo estoy abriendo mi oficina allá, pero bueno, cada uno hace el esfuerzo que puede para acercarse al otro.

P.: ¿Y qué negocio tenés?

A. de la R.: No, es una..., estoy armando equipos para consultoría en temas de comunicaciones, de estrategias que es lo que yo vengo haciendo desde hace tiempo, es lo que me gusta hacer ¿no?

P.: Qué cosa ¿no?

A. de la R.: ¡Ah! Le dije a Hernán Lombardi que esto me parece que es una buena anécdota porque cuando llegué y vi todo lo que se había armado lo llamé y le dije: «Uy, te armé un lío con tu campaña!». Y me dijo: «No, la verdad que es de lo más injusto», me dice. «Nadie promocionó la Argentina como vos este año.»

P.: Es un chupamedias...

A. de la R.:
Pero Nancy, pensálo, te digo la verdad, yo la promocioné a la Argentina, sin quererlo, pero fue una buena promoción para el país, no me digas que no.

P.: ¿Hay cambio de gabinete?


A. de la R.:
No sé. Me parece que el viejo para hacer sus cambios y todas esas cosas es muy impredecible, entonces todo los que intentan predecirlo, me parece que es demasiado arriesgado y me incluyo entre esos.

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