El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El SDRM permitiría al país que esté a un paso del abismo de una suspensión de pagos negociar con sus acreedores privados la reestructuración de su deuda y alcanzar un acuerdo que, si es ratificado por una mayoría amplia de los prestamistas, todos estarían obligados a respetar. El mecanismo no se aplicaría a los préstamos de un país a otro.
Sin embargo, Para Krueger, el SDRM remediaría la falta de acción colectiva que -a su juicio-, es un fallo clave del mercado. Afirmó que, a pesar de ver que el país no podrá pagar su deuda sin un acuerdo con sus acreedores, muchos de ellos se niegan a hacer concesiones con la esperanza de no perder dinero y que los otros prestamistas las hagan por ellos. El resultado es que el país es incapaz de reestructurar su deuda y deja de pagar los intereses, lo que perjudica a todas las partes. El SDRM obligaría a estos «acreedores disidentes» a aceptar el acuerdo aprobado por una mayoría amplia
La necesidad de independencia también fue enfatizada por
Dejá tu comentario