Francia privatizará hasta 15% de EDF
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"Deberíamos pensar que hay un apetito por la acción. Todo esto depende por supuesto de su precio, pero ha habido mucha represión alrededor de la acción; la OPI ha sido bien promocionada por lo que el mercado ha estado esperando por ella," dijo Nishit Shaah, administrador de inversiones de Sarasin Chiswell en Londres.
El gobierno ha estado asegurando que protegería los caros ideales de los servicios públicos del país con EDF, con una oferta que apunta a calmar la fuerte oposición de los sindicatos a la cotización.
Villepin siguió adelante con la venta luego que EDF hiciera promesas sobre tarifas y elevara el monto que planea invertir para superar las críticas de los sindicatos, acerca de que el productor de energía nuclear más grande del mundo será presa de los caprichos de los mercados financieros.
El presidente del directorio de EDF, Pierre Gadonneix, dijo en la misma conferencia de prensa que EDF invertiría 40.000 millones de euros en los próximos cinco años y prometió que los aumentos de tarifas no superarían a la inflación en ese periodo.
Eso se contrapone con el aumento del 12 por ciento en las tarifas pedido por la empresa hermana de EDF, Gaz de France, ya parcialmente privatizada, a quien el gobierno ha dado una fría respuesta.
Los altos precios de los combustibles y la proximidad del invierno han hecho de los costos de la energía un tema sensible, y los sindicatos dicen que una EDF orientada al mercado podría elevar las facturas de electricidad solamente para tener ganancias.
Un asistente de Villepin dijo que 30.000 del total de 40.000 millones de euros sería invertido en los próximos tres años a partir del 2006.
Inicialmente, EDF lanzó planes para invertir 26.000 millones de euros en los próximos tres años, pero el gobierno -consciente de la percepción de los consumidores y ante las elecciones del 2007- quiso que la cifra fuera elevada a 30.000 millones de euros para beneficiar la producción francesa.
Villepin y Gadonneix firmaron un acuerdo garantizando la provisión de servicios públicos para cubrir las condiciones del gobierno sobre el impacto social de la venta durante el fin de semana.
El poderoso sindicato francés CGT reiteró su oposición a la cotización y pidió a Villepin y al Parlamento que debatan el tema públicamente. La oposición socialista ha prometido revertir la privatización parcial si vuelven al poder en las elecciones del 2007.



