4 de enero 2001 - 00:00

Frepaso lanzará campaña del No

Los diputados del Frepaso decidieron ayer iniciar una ronda de consultas con especialistas «independientes» en materia previsional y sumar fuerzas para una campaña contra el decreto de reforma.

Durante una minirreunión en el anexo del Congreso (sólo asistió una decena de los 34 miembros del subloque), los delegados de Carlos Chacho Alvarez llegaron a la conclusión de que no pueden hacer nada, parlamentariamente hablando, hasta el comienzo de las sesiones ordinarias, en marzo.

María América González, quien dio una clase magistral contra el decretazo, justificó el foco sedicioso en que la reforma sólo permitirá un ahorro de $ 1.500 millones acumulados en 10 años. Una cifra muy baja para pagar tanto costo político, según el cálculo de los dómines del Frente.

Hasta la reapertura de Diputados, aprovecharán el receso para revisar el mecanismo de derogación y el tratamiento de un proyecto de ley que modifique el actual régimen de jubilaciones. En este último aspecto, hay por lo menos 2 iniciativas presentadas: una del Ejecutivo que recibió innumerables críticas, propias y ajenas; y otra propia de la animadora del televisivo «rinconcito de los jubilados». Los chachistas opinan que la protesta seguida de una propuesta suavizará el efecto opositor, a ojos del público (y de Fernando de la Rúa).

Para no salir del oficialismo -aun cuando se están plantando con dureza frente a una medida fundamental del gobierno-, los frepasistas resolvieron que no votarán el proyecto de derogación presentado por el justicialista Alfredo Atanasof.

El santacruceño Rafael Flores dio el argumento más convincente. «No podemos ir atrás del PJ, porque el gesto de ellos es deshonesto: durante todo el menemismo bancaron lo indefendible», reflexionó, concitando la adhesión inmediata de los presentes. A tal punto llegaron las prevenciones que no hicieron contactos, ni siquiera informales, bilaterales en las últimas horas.

Deliberación

En ausencia de las principales figuras (Darío Alessandro, José Vittar, Rodolfo Rodil y Juan Pablo Cafiero están de vacaciones), González y Alfredo Villalba -los factotum de la reunión de la víspera-convocaron a los «rebeldes» Ramón Torres Molina y Marcela Bordenave, además de Bárbara Espínola (reemplazante del radical Juan Manual Casella, actual embajador en Montevideo), Ricardo Vago, Flores y el democristiano José Luis Lanza.

Los frepasistas estuvieron menos de 1 hora deliberando en la oficina 600, del 6° piso del anexo, donde funciona una dependencia de previsión social (internamente, se la conoce como el «rinconcito de los jubilados» del Congreso). Como el lugar carece de aire acondicionado por el receso estival -hay quienes sospechan de un boicot de Rafael Pascual-, los «movileros» forzaron una discusión corta que continuó, sin prensa, en el remodelado (y refrigerado) bar Casablanca, en diagonal al Palacio de Rivadavia y Entre Ríos.

En un planteo casi gremial, los cronistas pidieron a González y compañía que apuraran las definiciones. De lo contrario, no cubrirían la información por el exceso de calor que debían soportar en la antesala. En una agrupación mediática como el Frepaso, el reclamo tuvo más efecto que una directiva de Alvarez.

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