2 de julio 2001 - 00:00

Fueron récord en junio quiebras y concursos

La recesión se reflejó también en junio con un nuevo récord de empresas en quiebras y concursos. En total, la cantidad de quebrantos del mes pasado subió 34% en un año mientras que creció 9,75% contra mayo último. Lo peor es el fuerte aumento de los concursos, el primer paso en un proceso que puede terminar en el cierre definitivo de una empresa si no logra recomponer su cartera de pasivos en la Justicia. En este caso, los concursos presentados crecieron en un año 69%, lo que anticipa un muy mal panorama para lo que resta de 2001. Ya se descarta que se supere la cantidad de quiebras y concursos registrada en el '96. Por entonces los efectos del tequila habían impactado fuerte en la continuidad de operaciones de muchas empresas. Sin embargo, si la tendencia que se observa en el primer semestre de este año (fundamentalmente entre mayo y junio) no se modifica, la actual crisis tendrá peores resultados que la del '96. Las empresas con problemas en el primer semestre incluyen a Aerolíneas Argentinas, con el pasivo más alto de una empresa concursada en la historia.

Junio de 2001 será un mes que quedará en la historia de los quebrantos y no de una manera positiva. La variable, que suma los concursos y quiebras registrados en los Tribunales comerciales de la Capital Federal, que por su tamaño representan a los de todo el país, llegó a los 205 casos, el nivel más alto en 50 meses. Para peor también fue récord el nivel de pasivos denunciados por las empresas con problemas de continuidad. Por primera vez las deudas de las empresas y particulares superaron levemente los mil millones de pesos, impulsadas fundamentalmente por la situación de Aerolíneas Argentinas, que según la Justicia denunció un pasivo de casi 850 millones de pesos, lo que además convierte al caso en el más importante de los últimos 10 años. Ahora, ya es casi un hecho que las consecuencias de la recesión, medidas a partir de la cantidad de empresas y particulares que tienen serios problemas de continuidad o que directamente desaparecieron, superarían este año a las provocadas por el tequila.

Las diferencias porcentuales de los 205 casos registrados en junio de 2001, muestran la gravedad de la situación de los quebrantos. Esa cifra representa 9,75% más que la totalidad de casos de mayo de este año, cuando además se había registrado la mayor cantidad de 2001. La comparación se complica aun más cuando se hace anual, ya que en este caso el aumento es de 34% entre junio pasado y el mismo mes de 2000; la mayor distancia porcentual anualizada en más de dos años
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En el caso de las quiebras, en junio pasado sumaron 113, menos de 1% que mayo pasado y 9% más que junio de 2000. Sin embargo, la principal causa del empeoramiento de la situación y del explosivo incremento de los quebrantos es el aumento significativo en la cantidad de concursos presentados. En junio, este tipo de hechos llegó a los 82 casos, lo que representa un aumento de 15% contra mayo de este año (cuando esta situación ya se hacía presente) y de 69% contra junio del año pasado. En total los concursos llegaron el mes pasado a 92, lo que implica un aumento de 20% contra mayo y de 64% frente a junio del año pasado. También es récord la cantidad de casos sumados semestralmente. Entre febrero y junio (enero no se toma en cuenta por ser feria judicial), los concursos sumaron 315, lo que implica 22% más que el mismo período de 2000, 34% por encima que el '99 y 43% más que el '98. Contra el '97 la diferencia es menor y llega a 18%. Lo problemático de todo esto es que un concurso presentado es la primera etapa de un proceso de quebranto, que luego de la apertura del proceso judicial puede transformase en un concurso proveído y luego, eventualmente, llegar a una quiebra. El lapso de tiempo para que un concurso llegue a convertirse en quiebra puede ser de entre dos y ocho meses, con un promedio de seis.

Esto significa que en lo que resta del año todos los casos de concursos presentados y proveídos en los primeros seis meses del año deberán resolverse en la Justicia, lo que complicará la variable en lo que resta de 2001. Es muy difícil entonces que los efectos de la recesión medidos en empresas que ya no pueden continuar trabajando sean en 2001 los más alto de los últimos 10 años; con lo cual la cantidad de empresas con serios problemas de continuidad o desaparecidas por la actual crisis económica, que en junio entra en su cuarto año, podrían ser peores que las de la recesión provocada por el efecto tequila.

Perspectiva

Esto ocurriría porque el promedio que viene arrojando el año 2001 es hasta junio de 170 casos mensuales, mientras que en el '96 la cifra era de 180. Como se observa, entre mayo y junio hay una aceleración en la cantidad de los concursos presentados, este incremento de continuar durante 2001 superaría el promedio del '96.

Donde no hay competencia posible es al analizar la cantidad de deudas que denuncian las empresas y particulares con problemas de continuidad. Solamente un caso hace incomparable cualquier situación. Aerolíneas Argentinas, que presentó su concurso hace 15 días, registraría un pasivo de más de 850 millones de pesos; lo que hace imposible cualquier comparación de la variable. Por lejos este caso representará un hito en la historia de los concursos en la Argentina, cualquiera sea el resultado, por lo menos en cuanto a las deudas que se manejan. Fuentes judiciales aseguran que ni siquiera la resolución de la situación de Comercial del Plata podría acercarse en cuanto a las deudas, pero estaría igualmente varias centenas de millones por debajo del pasivo de Aerolíneas.

Sin embargo no puede considerarse, pese al volumen del hecho, que sea un caso aislado dentro del primer semestre del año. En marzo de este año se había registrado el anterior más problemático de los últimos 10 años con la presentación del concurso del Banco Mayo con 157 millones de dólares. Además aún no está determinado el segundo pasivo más importante del primer semestre de 2001, el de la Editorial Sarmiento, editora del diario «Crónica», que también se presentó en concurso. En el primer semestre del año aparecieron además los casos de la textil Polo Ralph Lauren Sudamericana SA, Calera Buenos Aires SA, Vicuñol, la Destilería Argentina de Petróleo (DAPSA), la Empresa de Transporte Rabbione, el centro de entretenimientos Showcenter, La Primera Alborada SA de Capitalización, Dreyfus Comunicaciones, la alimentaria Vauquita, La Maga Producciones y la segunda principal aerolínea argentina Líneas Aéreas Privadas Argentinas (LAPA) que en mayo se presentó en concurso y hoy adquirida por el empresario Eduardo Eurnekian.

Una situación que continuó profundizándose en junio y que impactó durante todo el primer semestre de 2001 y el último del año pasado es el de las obras sociales en concurso o quiebra y de las empresas de medicina prepaga que dependen de las primeras, y que por sus deudas terminan con quebrantos. En junio se sumó el caso de la
Obra Social de la Industria del Calzado y Prestaciones Integradas San Justo. Estos casos se suman al de la Obra Social para el Personal del Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos (OSME), la Asociación Mutual Transporte Automotor (AMTA), la Obra Social del Personal de Panaderías, la Obra Social de la Industria del Vestido, la Asociación Mutual Círculo del Poder Judicial de la Nación, la Obra Social del Personal de Estacionamiento y Lavadores de Autos, la Obra Social de la UOM, la Asociación Israelita de Socorros Mutuos Ezrah, los Servicios Integrales de Diagnósticos y la Obra Social del Personal de Encotesa y de las Comunicaciones de la República Argentina. Todos estos casos y otros en situación similar suman más de 500 millones de dólares de pasivos.

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