26 de julio 2001 - 00:00

Fuerte aval de EE.UU. a plan de la Argentina

El sorpresivo y contundente apoyo de Estados Unidos al plan de déficit cero evitó un mal día para la Argentina. A primera hora, el riesgo-país subió a 1.455 puntos, porque los bonos argentinos estaban cayendo 2%. Pero cerca del mediodía, John Taylor, subsecretario del Tesoro norteamericano para Asuntos Internacionales, dijo sobre el ajuste argentino que "es un plan impresionante, va más allá de lo que se estipula en el programa del FMI y reforzaría la confianza". Inmediatamente, le pidió al Fondo que acelere los desembolsos para el país. Apenas trascendió este aval, el mercado revirtió su curso. La Bolsa, que bajaba 3%, terminó 1,38% arriba, y los bonos de la deuda cerraron con alzas superiores a 2%, en el caso del Global 2008 (el papel más buscado por inversores), y de más de 3%, en la versión de este título en pesos. Los bonos Brady subieron más de 1%. El riesgo-país terminó en 1.390 puntos, con una baja de 1,7%. Si el Senado hubiera empezado a sesionar para transformar en ley el ajuste, habría sido un día perfecto, con una notable baja del riesgo-país que ahorraría mucho tiempo en la recuperación económica. Pero la política sigue aplastando a la economía. La confianza del gobierno de Estados Unidos se reforzó con los elogios al ajuste que hicieron distintos directores del FMI, que prometieron tratar el caso argentino en su reunión de setiembre. En agosto, el Fondo no trabaja por vacaciones durante dos semanas. De todas maneras, el país cumplió holgadamente con las metas acordadas. "Para el directorio del FMI, tiene sentido actuar rápidamente para completar su revisión del segundo trimestre y permitir así el desembolso de fondos", dijo Taylor después de la reunión con el secretario de Finanzas, Daniel Marx.

Washington - El gobierno norteamericano tomó ayer un protagonismo activo en la crisis de países emergentes. Mientras hasta hace pocos días primaba el concepto de que la crisis de la Argentina no contagiaría al mundo, ahora los funcionarios de Estados Unidos salieron a apoyar a la Argentina y Brasil.

Con este cambio de posición salvaron ayer a los mercados emergentes de un mal día, ya que el riesgo-país de la Argentina había abierto con una fuerte alza que lo llevó a la apertura a 1.455 puntos básicos.

En Washington, el subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales, John Taylor, dijo que el plan económico argentino es «notable».

«Tiene sentido que el directorio del FMI actúe rápidamente para completar su revisión del segundo trimestre y así tener disponible el desembolso de fondos», señaló Taylor en un comunicado difundido tras la reunión que mantuvo con el viceministro de Economía, Daniel Marx.

Complicado

Taylor se declaró «complacido» de haber escuchado más, de boca de Marx, sobre el «nuevo plan para lograr déficit cero en la Argentina». Marx se encuentra en Washington para participar en un seminario sobre el sector privado organizado por el Fondo Monetario, que se realizará hoy a puertas cerradas.

Tras calificar como «notable» el plan con el que el gobierno de Buenos Aires intenta sobrellevar la dura crisis fiscal y financiera, Taylor recordó que el FMI tiene todavía 7.000 millones de dólares disponibles para la Argentina en base al programa vigente.

De todas maneras, Estados Unidos sigue aferrado a su posición de que toda la ayuda para esta crisis debe salir de la tesorería de los organismos internacionales y no del gobierno norteamericano. Estados Unidos es el mayor aportante de dinero al FMI, porque paga la cuota más elevada. Además, tiene el triple de votos que los países más poderosos que lo siguen, que son Alemania y Japón.

Según Taylor, el plan con el que la Argentina pretende alcanzar un déficit cero va «más allá de lo estipulado en el programa del FMI» y su puesta en marcha «reforzará la confianza» que los inversores internacionales le estuvieron negando al país.

Desde el fin de semana pasado está en Buenos Aires una misión del FMI encabezada por el chileno Tomás Reichman, revisando el cumplimiento de las metas.

Francisco Baker, vocero del FMI, adelantó que la próxima reunión de directorio para discutir el programa de créditos de la Argentina se realizará en setiembre. El FMI permanece inactivo durante dos semanas en agosto por vacaciones.

Más elogios

El plan económico argentino, que el Senado se resiste a aprobar, cosechó también los elogios de Thomas Dawson, director de Relaciones Externas, quien afirmó que las medidas están «encaminadas». «Todo indica que están encarrilados», dijo en una conferencia de prensa.

Dawson señaló que el plan del gobierno de Fernando de la Rúa para obtener un déficit fiscal cero «parece estar avanzando de manera ordenada».

El funcionario informó que el organismo no tiene planes de adelantar los desembolsos previstos en la línea de crédito para la Argentina. «No hay nada planificado a esta altura, no hay cambios», aseveró.

También dijo que no cree que la crisis económica y financiera argentina tenga los mismos efectos negativos sobre otras economías emergentes que los que se generaron en 1994 y 1995 en México, con el denominado efecto tequila, y después con la crisis rusa en 1998, y la devaluación del real brasileño en 1999. «No vemos contagio en el sentido en que la palabra fue utilizada en 1994, 1995, en el verano de 1998. Estamos siempre alertas, por supuesto. Pero en una serie de países el spread está más bajo que a comienzos de año», una indicación «de que no hay contagio generalizado, ya que los cimientos conducen más a la estabilidad que en esos años», indicó.

Con el aval de ayer, el gobierno norteamericano enmendó las declaraciones del secretario del Tesoro, Paul O'Neill. El funcionario le dijo el viernes pasado al semanario «The Economist» que «hace 70 años o más que los argentinos entran o salen de situaciones problemáticas. Ellos no tienen una industria de exportación que valga la pena. Y les gusta así. Nadie los obligó a que sean lo que son».

Sin embargo, ayer en una entrevista con el diario inglés «Herald Tribune», O'Neill se moderó y dijo que está «satisfecho» con las medidas tomadas en la Argentina.

«Estoy satisfecho de que sigan trabajando para crear las condiciones políticas a fin de garantizar al mundo que (Argentina) tiene una economía sostenible», declaró. «Confío en que funcione», agregó.

También anunció su apoyo a Brasil, pero solicitó un cambio radical del sistema financiero mundial, al considerar que Estados Unidos no podía seguir asumiendo el papel de «bombero» económico.

El secretario del Tesoro también rechazó que exista la posibilidad de una «contaminación» en un mercado financiero globalizado. «Uno no puede encontrar una conexión entre la Argentina y Turquía, salvo quizá en la mente de la gente», declaró.

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