Comienza a observarse en el exterior mayor presión para que los Estados Unidos y el grupo de países del G-7 otorguen una ayuda financiera extraordinaria que permita a la Argentina superar la desconfianza de los mercados. Ayer fue el turno de «The New York Times», que tituló su editorial «La apuesta de la Argentina para salvarse».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El artículo destacó que «los líderes de las potencias económicas deberán ayudar a la Argentina a través de un aceleramiento de la ayuda y expresiones de confianza ante los últimos esfuerzos». En ese sentido, resalta el «importante paso simbólico» que dio el país para evitar el colapso financiero al aprobar la Ley de Déficit Cero.
Es importante este editorial porque se da en momentos en que la administración Bush se muestra cautelosa respecto de involucrarse en frenar la crisis y el eventual contagio que pueda ocurrir en el resto de la región. En otro párrafo, «The New York Times» asegura que «una Argentina plagada de recesión necesita más que ninguna otra cosa tiempo», agregando que «varios meses cumpliendo con los servicios de su deuda por u$s 130.000 millones sin contraer más obligaciones podrían atraer nuevamente a los inversores extranjeros».
Asimismo, resaltó que «las grandes economías del mundo tienen un fuerte interés en ver a la Argentina manejar la tormenta», señalando las voces de respaldo del primer ministro británico, Tony Blair, y del subsecretario del Tesoro estadounidense, John Taylor.
El economista Ricardo Hausmann, ex Banco Interamericano de Desarrollo, se había manifestado muy fuerte también por una ayuda especial en favor de la Argentina. Durante su visita a fines de la semana pasada al país, el economista de Harvard señaló que el Tesoro estadounidense y el FMI deberían hacer un aporte de fondos «porque los inversores están en pánico y hay que llevar tranquilidad».
• Blindaje
El economista venezolano señaló que los organismos internacionales «están dormidos» y que deberían apoyar con mucha mayor energía. «En el mercado creen que el blindaje para la Argentina significó un aporte de u$s 40.000 millones. Pero, en realidad, sólo recibió u$s 14.000 millones».
Hausmann realizó un análisis que comparte en este momento el gobierno: los programas de ayuda subfinanciados terminan siendo costosos, como lo está demostrando el caso argentino. En cambio, los sobrefinanciados resultan baratos porque los recursos disponibles nunca se utilizan.
Además, indicó que Paul O'Neill, el nuevo titular del Tesoro estadounidense «no tiene la menor idea respecto de la situación de la Argentina» y reconoció que extraña a Larry Summers, ex titular del Tesoro y responsable de diseñar el rescate financiero de México en 1995.
En tanto, el banco de inversión Deutsche Bank había considerado anteayer como «absolutamente necesario» un apoyo externo adicional para la Argentina, ya que «la pregunta es si el gobierno puede soportar la extrema presión social que se avecina».
Por otra parte, el trabajo del Deutsche señala que «a esta altura creemos que el mercado tiene razón al dudar de la implementación» del déficit cero. De todas formas, reconoce que la implementación de la medida «demuestra el esfuerzo que está dispuesto a hacer el gobierno para honrar la deuda».
Dejá tu comentario