La mudanza de COPAL -que dejó su histórica sede en la calle Florida para instalarse pared de por medio de Arcor- coincidió con la salida de dos de los vicepresidentes de la entidad que reúne a las industrias alimentarias: al ya anunciado reemplazo de Marcelo Rosato como CEO de Kraft Foods por Alberto Pizzi se sumó esta semana la renuncia de Juan Manuel Forn a la presidencia de Molinos Río de la Plata.
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Cabe recordar que Forn había abandonado a mediados del año pasado las funciones ejecutivas en la principal alimentaria del país, que quedaron en manos de Guillermo García. Ahora, Forn anunció a sus colegas de la COPAL y de la Unión Industrial Argentina su decisión de dejar de ocuparse también de la representación institucional de la empresa de la familia Pérez Companc. La determinación de Forn, un hombre muy allegado en lo profesional y en lo personal a Gregorio Pérez Companc, sorprendió a sus pares de las entidades empresariales, y hubo incluso quien vinculó su salida a la ríspida comunicación telefónica que mantuvo Forn con Néstor Kirchner a principios de marzo; en esa oportunidad, el Presidente acusó a Molinos de estar violando el convenio de precios máximos que había suscripto el propio Forn en representación de la empresa. Llamativamente o no, Rosato había sido el firmante por Kraft.
El reemplazante de Forn en COPAL aún no fue designado; en la UIA, sin embargo, ya se puso en marcha el mecanismo sucesorio de quien hasta ahora era el tesorero de la entidad fabril. Su lugar lo ocuparía el textil Jorge Sorabilla (hasta ahora protesorero), y «subiría» Juan Almirón (Coca-Cola) para que COPAL conserve -al ser la cámara más poderosa de la UIA- su número de representantes en el Comité Ejecutivo.
Otra salida programada es la de Oscar Vignart, que dejará la presidencia de Dow Chemical y consecuentemente la representación de la cámara de petroquímicos en la UIA. El ejecutivo había ocupado la secretaría de la entidad en los difíciles días de la división entre «Industriales» y «Celeste y Blanca», y le tocó la difícil tarea de intentar compatibilizar las posiciones que inspiraban el Grupo Techint y la COPAL respectivamente.
No serán éstas las únicas modificaciones en el panorama de la UIA: la semana pasada la Junta Directiva aprobó la modificación de la estructura interna de la entidad. Así, desaparecieron cuatro de sus departamentos técnicos (eran doce; quedaron ocho) y se agregó un noveno. Sin embargo, lo más llamativo de este cambio fue la « reconversión» CENI (Centro de Negociaciones Internacionales) que encabezaba Débora Giorgi -hoy ministra de Economíade Felipe Solá- en «apenas» un Centro de Estudios de la UIA (CEU). Al frente del mismo estará el economista Diego Petrecola, que fuera presidente de la Comisión de Defensa de la Competencia designado por José Luis Machinea en la primera etapa de la presidencia de Fernando de la Rúa. En tanto, las «negociaciones internacionales» -que se unificó con el Departamento de Comercio- quedarán a cargo de Jorge Zorreguieta. Como curiosidad, debe apuntarse la eliminación del Departamento de Economía de organización de la UIA.
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