27 de noviembre 2000 - 00:00

Fundación Capital dice que se crecerá 1,5%

Para la Fundación Capital la economía crecerá el año próximo 1,5%, muy por debajo de la última estimación el Ministerio de Economía de 2,5%.

Además, los pronósticos de la entidad sitúan el déficit fiscal en casi $ 7.000 millones para 2001, con un incumplimiento superior a los $ 500 millones con respecto a la meta acordada con el FMI.


Prevén un crecimiento del consumo privado de 1,3% en términos reales, una variación de la inversión de 1%, un aumento de las exportaciones de 4,1% y de 3% en las importaciones,
con un saldo favorable en la balanza comercial de u$s 1.240 millones. La inflación combinada anual estimada es de 1% y el déficit de cuenta corriente alcanzará 3,7% del PBI.

Entre las debilidades que continúan observándose en el frente fiscal, la entidad menciona lo «ineficaz» del gasto público, un sistema tributario «perverso» (con elevadas alícuotas, evasión y excepciones», la baja capacidad de financiamiento del sector público en el mercado local (los depósitos representan menos de 70% de la deuda pública), el incremento inercial de los servicios de la deuda, un déficit fiscal en torno de 3% del PBI y la evolución creciente del endeudamiento público.


En el frente externo los problemas provienen de un errático comportamiento exportador a lo largo de la convertibilidad, un déficit de cuenta corriente limitante del crecimiento económico y concentrado en servicios financieros, exportaciones inferiores a 10% del PBI y concentradas en Brasil.


Las proyecciones económicas de la Fundación Capital para 2001 fueron presentadas ayer por su titular,
Martín Redrado, quien estuvo secundado por Carlos Pérez.

Estas son las principales declaraciones de Redrado al explicitar el trabajo realizado por la entidad:
 Hoy la economía se encuentra arrinconada y se observa una gran fragmentación del poder. Sin embargo, el default no está a la vuelta de la esquina.

La Argentina no es atractiva para los inversores porque los costos internos son muy altos.


No observamos un volumen de inversión que nos permita creer en un fuerte crecimiento económico el año que viene.


Claramente nuestro país aparece en los últimos pelda-ños para invertir, mucho después de Asia, Europa y Brasil.


La Argentina necesita 5 años de exportaciones para pagar la deuda, mientras que en el resto de los emergentes la relación está entre 1 a 1,5 año de ventas externas.


No hay espacio para una corrida cambiaria y financiera.
La demanda potencial de fondos puede rondar los $ 6.000 millones y con las redes de liquidez que existen se tiene una oferta de $ 20.000 millones. La oferta supera en más de tres veces la demanda.

Ya no es cierto que los inversores necesariamente deban tener en sus carteras papeles de mercados emergentes. Los inversores se volvieron más selectivos.


Es simplista pensar que sólo con la baja del riesgopaís van a ingresar capitales.


Estimamos que el riesgo-país en 2001 oscilará entre los 650 y 750 puntos básicos.


Por su parte,
Carlos Pérez, economista jefe de la entidad, expresó que «el blindaje financiero ayuda pero no resuelve los problemas. Apenas logra salvar la situación financiera de 2001».

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