Esta semana Francisco Cárrega, el juez que subroga la causa por la quiebra de la textil Gatic, podría definir si acepta o no la propuesta del grupo Indular, que encabeza Guillermo Gotelli. Como se recordará, Gotelli ofreció alquilar cinco de las plantas de la fallida empresa de los Bakchellian a cambio de un canon anual y progresivo que arrancaba en $ 12 millones anuales. Este proceso fue interrumpido hace algunas semanas cuando el titular del juzgado que entendía en el concurso preventivo de Gatic decretó la quiebra de la empresa, al hacer lugar a un pedido en tal sentido de uno de los numerosos acreedores de Gatic, y ante la falta de acuerdo explícito a la propuesta de Indular por parte del fideicomiso bonaerense creado para «limpiar» de pasivos incobrables al Banco Provincia. La propuesta de Indular, además, cuenta con el apoyo de todos los sindicatos que actúan en Gatic, y la oposición del MNER (Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas), que aspira a hacerlas funcionar a través de una cooperativa que ellos conformarían.
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El anuncio del magistrado se produjo en una reunión que mantuvo el viernes último con Gotelli, sindicalistas y delegados de los bancos Provincia y Nación -este último uno de los principales acreedores de la textil-.
El magistrado, según fuentes judiciales, les habría exigido la «máxima cooperación» en el proceso. Gotelli por su parte habría expresado su preocupación ante la demora del fideicomiso por firmar el acuerdo, y la «desaparición» de valiosos activos (tanto en maquinaria como en mercadería) de alguna de las cinco plantas que Gatic le cedería a cambio del cánon. Las plantas que tomaría Indular son las de Coronel Suárez, Pilar, Pigüé y Las Flores.
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