Nueva York - Para millones de familias de todo el planeta, General Electric no es más que la marca en el frente de su heladera, lavarropa o algún otro artefacto del hogar; muchos menos son los que saben que GE Co. es uno de los grupos empresarios más grandes del mundo, con actividades que van desde la fabricación de turbinas para aviones y ser el mayor «leasor» de aeronaves del mercado aerocomercial mundial hasta la emisión de tarjetas de crédito y el otorgamiento de préstamos para el consumo. Ahora, eso está por cambiar: este gigante -según informaciones que llegan de Estados Unidos-se desprenderá de su negocio (hoy marginal) de fabricación de electrodomésticos, con el que nació hace más de un siglo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Este posible desprendimiento de su línea de productos de consumo masivo apunta claramente a contrarrestar en el balance de la firma el peso del enfriamiento de la economía y de la caída de las ventas en Estados Unidos.
La versión indica que GE contrató al banco de inversión Goldman Sachs Group Inc. para que le busque un comprador, y la operación podría reportarle hasta u$s 8.000 millones. Podría tratarse de una venta parcial o total, una «spinoff» (escisión) o incluso una asociación con otro grupo. El principal candidato podría ser la holandesa Philips, principal fabricante europeo de electrónicos, que reiteradamente ha admitido su interés en concretar adquisiciones para crecer en el sector de artefactos para el hogar.
Las experiencias en este sentido no siempre son favorables: hace algún tiempo la alemana Siemens -en medio de la tormenta que aún la azota por sus sobornos en varios países, incluido la Argentina le vendió su negocio de teléfonos móviles a la corean Ben-Q, que menos de un año después quebró y desapareció como proveedora de celulares. En sentido inverso, IBM le entregó su división de PC a la china Lenovo, a la que parece irle bastante mejor que a Ben-Q.
El polémico CEO del grupo GE, Jeffrey Immelt, asumió su cargo en 2001; desde entonces viene desprendiéndose de ramas del holding que -según su visión-no forman parte del «core business» de la firma. No siempre lo ha acompañado el éxito en esta estrategia: el último trimestre fiscal debió anunciar que las utilidades habían disminuido después de varios años de subas consecutivas. La meta de Immelt es hacer crecer 10% anual los beneficios del grupo, a la que no están contribuyendo las divisiones de consumo masivo, que encabezan la lista de las vendidas por el empresario. Los electrodomésticos, que junto con las lamparitas eléctricas son los productos de GE con los que los consumidores están más familiarizados, representaron sólo 4,1% de las ventas de la empresa en 2007.
Las ventas de GE Appliances -electrodomésticos-representaron «apenas» u$s 7.200 millones sobre un total de GE de u$s 172.700 millones durante 2007; sobre un total de 327.000 trabajadores que tiene GE en todo el planeta, esta división emplea a 13.000.
Desde que Immelt presentó su plan estratégico en 2002, concretó ventas de empresas por u$s 78.000 millones.
Dejá tu comentario