2 de agosto 2001 - 00:00

Gobierno insiste en bajar gasto político

El gobierno insistió ayer en la idea de convocar a una consulta popular para la reforma política que podría realizarse con las elecciones legislativas del 14 de octubre. Lo hizo a través del jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, quien habló por la TV oficial.

No es un tema enteramente nuevo, ya que el presidente Fernando de la Rúa, en su último mensaje a la asamblea legislativa del 1 de marzo pasado, incluyó la convocatoria a un plebiscito para la reforma política, como una de las asignaturas pendientes del gobierno.

Al día siguiente el Presidente negó que esto hiciera falta, señalando que «no será necesario si los gobernadores y legisladores avanzan en este tema». Como no ocurrió --con la excepción del cordobés José Manuel de la Sota-, y la crisis en materia de gastos del Estado se ha agravado, se admite ahora su análisis. Una reforma política que intentó llevar adelante Carlos Corach -cuando era ministro del Interior de Carlos Menemy que también enarboló como bandera Federico Storani, en su paso por esa misma cartera, sin éxito

• Espacio

Sin embargo, en esta oportunidad la reforma política a la que se refirió ayer Colombo apunta más a la reducción de la estructura político-institucional que, como en el caso de Córdoba, implica hasta la desaparición de algunos cuerpos legislativos provinciales.

Como esto es un resorte de las constituciones provinciales -y en Buenos Aires por ejemplo la alianza Unión Cívica Radical-Frepaso se negó a aprobar un proyecto de reforma que alentaba Carlos Ruckauf-, la consulta popular buscaría darles más fuerza a los mandatarios provinciales. Restaría saber si será vinculante o no.

La reforma impuesta a través de una consulta popular comenzó a ganar espacio la noche que, en Olivos, se comentó el éxito que había tenido ese día De la Sota en Córdoba, no obstante la resistencia de radicales y frepasistas cordobeses. El presidente Fernándo de la Rúa hizo el elogio del procedimiento a través del cual esa provincia consiguió eliminar el Senado local, con un ahorro anual estimado de 20 millones de pesos.

• Eliminación

Por otra parte, entre los principales puntos de la otra reforma, la del Estado, figuran eliminar cargos en los ministerios, en organismos descentralizados y en entes reguladores. De allí la necesidad de contar para ésta también con el respaldo de una consulta popular que, como ocurrió en la provincia de Córdoba, generó una masiva manifestación en su favor, demoliendo cualquier resistencia. También reducir gastos de funcionamiento de la administración nacional y reformular los mecanismos de compras de las reparticiones estatales para permitir un ahorro de unos 200 millones de pesos anuales.

El secretario para la Modernización del Estado, Marcos Makón, ratificó a su vez el más modesto objetivo del gobierno de reducir el gasto público a partir de una disminución del costo de la política, mediante la conocida poda en viajes y gastos telefónicos.

El último proyecto de reforma política de distinta naturaleza a la que se discute ahora, que habían consensuado Corach y Storani, entre otros, había logrado dictamen favorable de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado -el 27 de octubre de 2000-, aun cuando había resistencias en lo referido a los aportes privados, una de las observaciones que se les hizo llegar a Storani y a su entonces viceministro, César Martucci.

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