Goldin: "Podría haber sido peor, ya que estamos en plena pandemia"

Economía

Periodista: ¿Cuál es su visión respecto a la recaudación, que arrojó una caída en términos reales del 15,2%?

Pablo Goldin: Más allá de la caída en términos reales, si se mira el monto nominal, que fue de $545.962 millones, y la suba nominal de 20,1% respecto a junio del año pasado, creo que podría haber sido mucho peor ya que estamos en plena pandemia. Esa sin duda es mi primera visión. Personalmente, no le doy tanta trascendencia a la comparativa en términos reales, la cifra clave es la recaudación en pesos constantes. Estamos hablando de un trimestre que terminó con un

15% arriba. Mayo terminó más flojo que junio y todo redondea un segundo trimestre muy malo, pero sin lugar a dudas teniendo en cuenta que es el epicentro de la pandemia, repito, que podría haber sido muchísimo peor. Yo, por lo pronto, esperaba una recaudación más baja.

P.: ¿Por qué comenta que esperaba una recaudación todavía más baja, tenía algún estimativo previo?

P.G.: En realidad, estimativo no tenía, pero proyectaba un número un poco más bajo, mirando cómo son las caídas de recaudación en épocas de crisis, como pasó en 2002 o como también ocurrió durante 2009. Estas fueron dos crisis que resultaron con recaudaciones muy bajas, con una caída abrupta. Entonces, tomaba como ejemplo estas dos épocas.

P.: Para adelante, ¿cómo evalúa que puede comportarse esta variable?

P.G.: La recaudación es muy difícil de estimar porque depende de lo que la gente pueda pagar o si se reactiva o no el consumo. Entran en juego muchos factores, de todas formas, por lo pronto creo que julio y agosto van a ser también dos meses con caída.

P.: ¿La moratoria que anunció el Gobierno puede mejorar en algo el panorama para el mediano plazo?

P.G.: Todo depende de cuando arranque, quizás para diciembre puede comenzar a haber una diferencia. No me imagino grandes cambios para los próximos meses. Lo que si debiera suceder si uno empieza a monitorear y ver un poco la normalización de todo esto, es que por lo menos hacia los últimos meses del año empecemos a tener niveles de recaudación un poquito más civilizados.

P.: En este contexto de déficit, ¿qué le preocupa más, la caída de la recaudación o el incremento del gasto?

P.G.: Me inquieta realmente más lo que está pasando con el gasto. Para abril y mayo se espera una fuerte suba del gasto, pero no solo en cosas que tienen que ver con la pandemia, sino también en cosas que no tienen que ver estrictamente con la crisis, el habitual gasto corriente de la Argentina que es muy elevado. Entonces, dado que la recaudación está muy mal ante este colapso económico que está viviendo el mundo, y que el gasto de la pandemia obviamente hay que hacerlo, estaría un poco menos preocupado si el gasto habitual de la Argentina tuviera una pequeña desaceleración, dentro de lo posible, para poder acompañar así este derrape de la recaudación.

P.: Entonces, la clave está en bajar los gastos corrientes.

P.G.: No creo que eso pase. Porque ahora también, y derivado de la pandemia, hay mucho más gasto asociado a subsidios. Por ejemplo, a empresas de colectivos, al subte, que tienen menos pasajeros y necesitan la ayuda del Gobierno. Lo mismo ocurre con las empresas de energía, es una rueda difícil de parar. De todas formas, el gasto que no tiene que ver con la pandemia, quizás se tendría que acomodar un poco, hasta ahora eso no pasó.

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