Grecia: Parlamento decide hoy si acepta el ajuste
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Alexis Tsipras.
El ministro expresó su confianza de que los que en Syriza se oponen al acuerdo se mantendrán leales al ejecutivo.
Añadió que "el pueblo tiene confianza de que Tsipras y el gobierno" evitarán los efectos más nefastos de un plan de rescate con otras políticas. Pero Voulkas no dio más precisiones.
El partido aliado con Syriza en el gobierno, el nacionalista Griegos Independientes (ANEL) celebra una reunión de urgencia este martes para determinar su posición.
Su líder, Panos Kammenos, que ocupa el cargo de ministro de Defensa, ha dicho que no aprueba las duras medidas impuestas por Europa pero que permanecerá en el gobierno.
El propio Tsipras había dicho el lunes que "la gran mayoría del pueblo griego aprobará" el acuerdo, pues permite al país permanecer en la zona euro, abre la vía a una reestructuración de la enorme deuda pública (180% del PIB) e impedirá el colpaso del sistema bancario.
En Washington, la Casa Blanca acogió favorablemente el acuerdo entre Atenas y la zona euro, considerando que se trataba de un paso importante y "creíble" en la buena dirección.
Pero mucho griegos --que votaron masivamente "No" en referéndum del 5 de julio a propuestas europeas menos duras-- expresaron su rabia a través de los medios sociales, con el hashtag en Twitter #ThisIsACoup (Esto es un golpe de Estado), uno de los más comentados.
Coincidiendo con el voto el miércoles en el parlamento en Atenas, el sindicato de empleados estatales griegos, Adedy, convocó una huelga de 24 horas.
Haralambos Rouliskos, un economista de 60 años, afirma que el acuerdo con la zona euro trae "miseria, humillación y esclavitud".
Los acreedores de la eurozona "están intentado chantajearnos", asegura Katerina Katsaba, un mujer que 52 años que trabaja en una empresa farmacéutica.
El acuerdo del lunes en Bruselas puso fin a cinco meses de duras y fracasadas negociaciones entre Atenas y Bruselas sobre la entrega de financiación a cambio de reformas.
"Este acuerdo puede pasar con los votos (de la oposición de derecha y centro en el parlamento), pero jamás pasará para el pueblo" griego, afirmó el ministro de Energía, Panagiotis Lafazanis, del ala 'dura' de Syriza.




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