Henke: "Crecieron las compras con cheques"
Si la Corte decide dolarizar, abre el camino a un bono compulsivo. Esto eliminaría definitivamente los depósitos reprogramados del sistema bancario, porque el ahorrista se queda con un bono. Saca una cuestión contingente que generaba un peligro sobre el sistema, ya que los CEDRO comienzan a vencer en enero.
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Periodista: ¿Es un llamado de atención la suba del dólar de hoy (por ayer)?
Alejandro Henke: Para nada. Básicamente, se liquidó muy poco en el mercado mayorista, y mañana (por hoy) va a ser un día parecido por el feriado en los Estados Unidos. También comenzaron a producirse transacciones con cheques que se cobran el lunes, o sea, fuera del «corralito», sin que se produjeran grandes reacciones. Hubo una menor demanda de Lebac, pero igual el Central no convalidó aumento de tasas, que siguieron en baja para los plazos más largos.
P.: ¿Estamos ante el fin del proceso de bajas de tasas por parte del Central?
A.H.: Al contrario, la tasa debería seguir bajando. Los bancos no pueden comprar dólares, porque ya están al límite de lo permitido, que es 5% de la Responsabilidad Patrimonial Computable. Podrían prestarle al sector privado, pero no ocurrirá rápidamente, con lo cual terminan invirtiendo en Lebac o en cuenta corriente. El público podría adquirir dólares, pero está optando por regresar lentamente a los bancos, ante la estabilidad de la divisa. Y, con los actuales niveles de tasas de interés positiva, esta tendencia se va a acentuar.
P.: ¿No existen contingencias que pongan en peligro la actual estabilidad financiera?
A.H.: Hay muchas amenazas y, en el programa monetario, están bien explícitas. La más importante es el déficit fiscal. El Central se comprometió a girar al Tesoro $ 1.200 millones durante todo 2003, y es un nivel aceptable. Pero, si por algún motivo el gobierno tiene necesidad de financiamiento y el Central cede ante la presión, ahí surge un frente para tener en cuenta. Otro tema es el acuerdo con el FMI. Si se produce un rompimiento grosero, claramente va a comprometer las proyecciones. Los amparos y un eventual fallo de la Corte redolarizando también están entre las amenazas.
P.: ¿Cómo impacta el posible fallo de la Corte?
A.H.: Si la Corte decide dolarizar, abre el camino a un bono compulsivo. Esto eliminaría definitivamente los depósitos reprogramados del sistema bancario, porque el ahorrista se queda con un bono. Saca una cuestión contingente que generaba un peligro sobre el sistema, ya que los CEDRO comienzan a vencer en enero. Si va por esa dirección -que obviamente a muchos no les va a gustar-, desde el punto de vista de la política monetaria, es el camino más tranquilo. En cambio, si ordenan pagar al dólar billete, eso es imposible. Eso se arregla con la hiperinflación de un día.
P.: ¿Conviene que el BCRA continúe comprando dólares, impidiendo que baje más la divisa?
A.H.: Por lo tanto, si el Central sigue comprando dólares, continuará expandiéndose la base monetaria, que creció 10% cada mes en el último bimestre. A la larga, este comportamiento de comprar dólares pagando con pesos al mercado generará inflación. El problema es que no está claro si la demanda de pesos es genuina o si se produce obligadamente por el control de cambios.
P.: ¿Esto significa que el Central dejará de comprar dólares para no impulsar la inflación?
A.H.: No necesariamente. Tenemos previsto en el programa monetario comprar unos 1.500 millones de dólares más durante 2003. De todas formas, al aumento de reservas hay que tomarlo con cuidado, ya que se produce porque el país no está pagando la deuda externa. Además, las empresas no pueden girar divisas, con lo cual la demanda de dólares está contraída en forma artificial. Si se eliminaran todos los controles, creo que la demanda de dólares superaría la oferta, por lo que la liberación debería ser gradual hasta que se asegure la estabilidad actual, con acuerdo con el FMI incluido.




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