Hoy se podría dolarizar a $ 1,47
-
Inocencia Fiscal II ya es ley: hasta cuándo se podrán sacar los dólares del colchón y qué cambia para los contribuyentes
-
Agroindustriales celebraron la media sanción a la ley de Biocombustibles y ya proyectan inversiones por u$s1.000M
El debate entre dolarizadores y pesificadores se encendió más que nunca. Pero antes de discutir cuestiones monetarias, hay una previa que no debería soslayarse. Si a consecuencia de una devaluación exagerada, producto de cualquier objetivo monetario por más bienintencionado que sea, se licuan los ahorros de la ciudadanía, se están violando los derechos de propiedad a niveles que hacen injustificables los objetivos políticos del Estado. Este espíritu, que afortunadamente prevaleció en la reciente sentencia de la Corte Suprema de Justicia, no puede pasarse por alto sin repudiar el estado de derecho.
Disparador
A la luz de lo ocurrido durante enero que ha concluido la respuesta parece dar la razón a quienes insisten con el modelo previo de tipo de cambio fijo. Sólo basta mirar los números del mes que transcurrió para notar dónde está la causa que disparará inexorablemente los precios. La emisión de enero fue de $ 2.507 millones, los cuales quedaron íntegramente dentro del BCRA en la forma de depósitos de las entidades financieras. El circulante en poder del público y los bancos se mantuvo en exactamente la misma cifra que al cierre del mes pasado: $ 10.960 millones. Si bien aquella nueva emisión está lista para salir a la calle en cuanto se liberen las cuentas sueldo, aún no lo ha hecho y no ha impactado en los precios de los bienes. Puede suponerse (aunque no hay datos fehacientes) que sí ha aumentado, en cambio, la circulación de cuasimoneda provincial y nacional. De todos modos, ese monto no debería superar el equivalente de hasta $ 500 millones.
Ahora bien, si el circulante en pesos se ha mantenido y la cuasimoneda ha aumentado levemente, la circulación de todo tipo de moneda habría pasado aproximadamente de $ 13.000 a $ 13.500 millones. Las reservas en dólares, que podrían estar alimentando expectativas contrarias al peso, sólo cayeron u$s 807 millones en enero. De hecho, el BCRA está en condiciones hoy de convertir todo el circulante (pesos más cuasimoneda nacional y provincial) a un tipo de cambio de $ 1,47 por dólar, mucho menos que los $ 2,10 del mercado del viernes. Pero ha dicho que no quiere hacerlo, pues debería volver a atarse a un tipo de cambio fijo.
La pregunta es, entonces, ¿por qué el dólar subió en enero de $ 1,00 a $ 2,10? La respuesta es simple y directa. La demanda real de dinero (medida en dólares) cayó de los u$s 13.000 millones de fin de año (todavía con el 1 a 1) a sólo u$s 6.430 millones a fin de enero. Este número surge de dividir el total de circulante en pesos a fin de enero ($ 13.500 millones) por el valor del dólar de esa fecha ($ 2,10). Los argentinos se las arreglan hoy con una cantidad de dinero por el equivalente a poco más de u$s 6.000 millones; no quieren tener ni un peso más. Y eso no termina allí. Que esa demanda ya se haya reducido 49% en 30 días indica a qué velocidad seguirá avanzando el dólar.



