1 de agosto 2001 - 00:00

Hubo minicanje de LETES por $ 1.318 millones

El gobierno culminó ayer el minicanje en Letras del Tesoro por u$s 1.300 millones, con lo que, virtualmente, se evita salir a buscar dinero en los mercados cada 15 días. La operación consistió -al igual que en el megacanje-en cambiar a los bancos los vencimientos de Letras de este año por unos nuevos, a plazos mayores a un año. Los bancos que participaron del canje podrán optar entre un bono Pagaré, con vencimiento en agosto de 2002, y Letras Externas, que vencerán en 2004. Había expectativa en inversores extranjeros por el cierre de la transacción, porque la Argentina aleja la posibilidad de default, ya que están cubiertos prácticamente todos los vencimientos de deuda de este año. Ello se logra con los casi u$s 5.000 millones de desembolsos asegurados del Fondo Monetario, el Banco Mundial, el BID y el gobierno de España. Las AFJP se comprometieron a comprar en lo que resta del año u$s 2.300 millones en títulos. Paralelamente, en las próximas horas se cerrará el "bono patriótico" por u$s 1000 millones que aportarán bancos y privatizadas.

Después de muchas idas y vueltas, el gobierno concretó el canje de Letras de Tesorería por u$s 1.318 millones, con lo cual completó las necesidades financieras de 2001. Los bancos podrán optar entre un bono de tasa variable a un año que ofrece tres modalidades de ajuste mensual o suscribir el denominado bono patriótico que se colocó en abril entre empresas y bancos.

En la operación participaron 14 bancos, algunos de ellos que no forman parte de la lista de market makers, como el caso del BICE, Ciudad y Credicoop. También hubo importantes ausencias, sobre todo de bancos internacionales (ver aparte).

El mecanismo que se encontró para cerrar la operación es el de la «suscripción diferida». A través de éste, las entidades se comprometen a comprar los nuevos bonos a medida que vayan venciendo las LETES.

• Intereses

El nuevo título ajustará según la Badlar (tasa mayorista que pagan los bancos) más 300 puntos básicos o la de encuesta de plazo fijo del BCRA más 580 puntos. El primer cupón saldrá a una tasa aproximada de 15% anual.

Además, el Ministerio de Economía cerró una colocación de u$s 400 millones entre las AFJP, a través de un fideicomiso financiero. En total, los fondos de pensión comprometieron u$s 2.300 millones hasta fin de año, de los cuales u$s 1.700 millones serán destinados a rescatar LETES.

Así el gobierno logró desactivar uno de los focos de desconfianza que existía en el mercado: los problemas para cubrir los vencimientos de las LETES de corto plazo, por una suma de u$s 4.250 millones.

El mecanismo quedó de la siguiente manera: u$s 1.318 millones de esos vencimientos se cubren con LETES de corto plazo. Por su parte, las AFJP aportan u$s 1.700 millones hasta fin de año y los fondos comunes de inversión deben renovar cerca de u$s 1.025 millones que tienen en cartera. Además, se mantendrán las licitaciones sólo para satisfacer la demanda minorista con LETES a tres meses de plazo cada dos semanas. La Secretaría de Finanzas anunciará la tasa a la que se ofrecerán y los pequeños inversores tendrán hasta cinco días más para suscribirlas. Desde que se habilitó esta modalidad, los minoristas compraron u$s 69 millones.

Una de las novedades de la operación tiene que ver con la creación de un nuevo tipo de fondos comunes de inversión. Se trata de los Fontesoros, un nuevo instrumento que se impuso en España. Son fondos que invierten exclusivamente en papeles del gobierno con ventajas fiscales, al menos según las características del sistema español.

En lo que respecta a los vencimientos de capital e interés de bonos (excluidas las LETES) que enfrenta el gobierno este año, también están cubiertas de sobra las necesidades. Hasta fin de año, el gobierno deberá afrontar pagos por u$s 4.000 millones, que están cubiertos de sobra por los recursos del blindaje. El Fondo Monetario debe aportar u$s 2.500 millones hasta fin de año, y el resto lo ponen el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y España. En total, el país recibirá u$s 4.600 millones.

Con el financiamiento cerrado hasta fin de año, el ministro de Economía, Domingo Cavallo, aspira a llevar cierta tranquilidad a los mercados de capitales y conseguir una reducción del riesgo-país. Para eso deberá superar otra prueba: un cumplimiento estricto de la ley de déficit cero. Si Economía no logra cerrar el rojo de la cuentas fiscales, esto generará una mayor demanda de fondos en los mercados, enviando una señal negativa a los operadores.

Dejá tu comentario

Te puede interesar