5 de marzo 2001 - 00:00

Ideas de L. Murphy: bajar impuestos y gasto público

 "Las medidas económicas que hay que tomar están en los últimos artículos que escribí para Ambito Financiero", respondía hace unos mesesRicardo López Murphy cuando se lo invocaba como el futuro ministro de Economía. Eran los tiempos previos al blindaje con el riesgo-país
superando los 900 puntos y la Argentina sin crédito en el mundo.

¿Qué proponía López Murphy en esos artículos escritos entre 1998 y 1999? Básicamente que hay que hacer una reforma impositiva, la vuelta de los contratos temporales de trabajo, una fuerte baja del gasto público, una reducción de impuestos y una menor carga de aportes laborales. A López Murphy no le preocupa tanto el déficit fiscal como el monto del gasto público primario y la alta presión tributaria.

El nuevo ministro de Economía también cree que hay ineficiencia en la recaudación. Al analizar el funcionamiento de la DGI como recaudador se preocupa porque el costo administrativo, en función de lo que recauda, está entre los más altos del mundo.

Contra lo que todos creen por su fama de ortodoxo, López Murphy está a favor de bajar los impuestos.

El 12 de noviembre de 1998 en la página 7 de este diario decía: «Si las alícuotas de impuestos son mayores, los beneficios de evadir también lo son». En otras palabras, el nuevo ministro ve en los altos impuestos un estímulo para no pagarlos y uno de los principales motivos de la alta evasión.

«La forma de combatir la evasión desde la política pública es reducir los beneficios de evadir y aumentar sus costos.»

Más adelante dice que es «fundamental» simplificar el diseño de la estructura impositiva. Se queja de los constantes cambios en la legislación impositiva, de los regímenes promocionales especiales, los perdones fiscales, etcétera.

Propuestas

Para la organización interna de la DGI propone auditorías al personal para evitar los sobornos y la corrupción al fijar las deudas de los contribuyentes. A la vez reafirma propuestas de un trabajo de FIEL, donde se propone mejorar los incentivos que recibe el personal de la DGI por detectar la evasión, ya que hoy dejó de ser un premio para ser un sobresueldo.

También propone una «cuenta corriente nacional» para las empresas de manera de tener unificada toda la información sobre impuestos nacionales, provinciales y municipales que tributan.

También se preocupa por el acoso a contribuyentes y propone penalizar a los agentes de la DGI cuando abusen de su autoridad.

López Murphy también señaló que cuando caen los ingresos externos no se puede convalidar el retroceso con déficit fiscal, porque si no se entiende que el ingreso ha caído «agravamos la crisis». Por eso propone que ese déficit sea con un menor nivel de gastos y un nivel menor de impuestos para revertir la situación. Dice que es vital normalizar la devolución de impuestos a exportadores y reducir los aportes laborales.

Para López Murphy es un error creer que la incorporación de tecnología produce desempleo. Dice que la Argentina necesita «dramáticos niveles de crecimiento de la inversión» y que esa inversión debe ser sostenible.

Para eso el país debe ser previsible y disciplinado fiscal y monetariamente. Por eso critica que se utilice ahorro externo para financiar gastos domésticos. El nuevo ministro propone aumentar el ahorro interno.

Otro aspecto que reclama es el respeto de la propiedad y que los fallos judiciales hagan al respeto de los contratos.

También cuestiona la política impositiva que es contradictoria porque atenta contra el trabajo al castigarlo con altas contribuciones, desalentando a las industrias de mano de obra intensiva. Al mismo tiempo -señala-se desgrava la compra de bienes de capital. «Es decir que se ha contribuido al desempleo aumentando el precio relativo del trabajo respecto del capital.»

Factor


Entre los factores que encarecen el trabajo hay uno que la gestión de José Luis Machinea le ha solucionado. Hoy López Murphy no debe preocuparse por lo que llama «intermediarios del trabajo», que son las obras sociales.

Otro factor que atenta contra el empleo, según los artículos que escribió el economista, es la puja entre los que tienen trabajo que reclaman medidas que los protejan más del desempleo y los que no lo consiguen a quienes favorece la flexibilidad.

Siete medidas clave

El 29 de octubre de 1999, dos meses antes de que asumiera Fernando de la Rúa, López Murphy propuso siete medidas para superar la crisis:

1) Formar un fondo de estabilización que compraría títulos de la deuda pública para regular la transferencia de fondos entre la Nación y provincias. Con este fondo se evitarían los ciclos de alta y baja y favorecería el ahorro si la economía crece.

2) Ley de responsabilidad fiscal que limite los déficit y el endeudamiento público a 1%, con la obligación de entrar en superávit si la economía crece a más de 3% anual. La medida debe ir acompañada de una fuerte limitación del endeudamiento provincial y local. El gasto primario deberá crecer a tasas 2% inferiores al PBI real.

3) Nueva ley de consolidación de pasivos que permita al gobierno financiar sus deudas a 50 años.

4) Mayor flexibilidad empresaria y laboral. Contratos de trabajo ampliados y descentralización para las PyMEs y para la negociación colectiva. A la reforma laboral de 1998 que encaró el entonces ministro de Trabajo Erman González y acabó con los contratos, el economista la calificó de «contrarreforma». Obviamente, López Murphy está a favor de los contratos de trabajo. Es más, en una nota del 16 de junio de 1999, el nuevo ministro dijo que la convertibilidad es vulnerable por falta de una reforma laboral.

5) Eliminación de todos los privilegios, incluyendo subsidios empezando por la promoción sobre la base de diferimientos o desgravaciones.

6) Un compromiso severo sobre los márgenes de negociación disponibles por parte de los futuros gobernantes para mejorar la credibilidad que baje el costo del refinanciamiento de la deuda. (Se refiere a las amenazas de rever determinadas medidas que hacen los candidatos en la campaña electoral y traen incertidumbre sobre la economía.)

7) Bajar los impuestos al trabajo, corregir el régimen de previsión social alcanzando las ideas de retiro de largo plazo y reforma de las obras sociales.

López Murphy es enemigo de la dolarización porque no quiere perder el «señorazgo».

Decisión

Esto es el interés que le pagan a la Argentina por depositar sus reservas de divisas en el exterior. Por otra parte, dice que hoy los argentinos pueden decidir tranquilamente si quieren estar en pesos o en dólares por lo que el debate sobre dolarización es erróneo.

Cabe aclarar que algunas de estas medidas fueron tomadas por José Luis Machinea y que las circunstancias políticas son distintas a cuando escribió estas notas.

De todas maneras, los artículos reflejan el pensamiento de López Murphy sobre las medidas más urgentes que requiere la Argentina, ya que fueron escritos cuando empezó la recesión.

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