Los precios minoristas de la nafta en Estados Unidos tocarían un máximo en el corto plazo, en referencia a julio y agosto, meses en que se llega al pico del consumo anual en ese país por los viajes en auto debido a las vacaciones de verano. Esta perspectiva, a su vez, presiona sobre el mercado local: con precios altos, las petroleras buscan aumentar los excedentes exportables de nafta, lo que influye sobre la oferta local de ese producto y del gasoil.
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Esto es así porque las naftas son actualmente el principal hidrocarburo que se exporta, debido a que la producción de petróleo está en declinación y queda muy poca cantidad para vender al exterior, y a que los combustibles pagan una retención de 5% a la exportación.
En el proceso de refinación del crudo, las refinerías tienen la posibilidad de manejar, en alguna medida, los volúmenes que obtienen de gasoil, combustibles para aviación y naftas. Esto daría un porcentaje de variación de 5% y 7%, porque en general de un metro cúbico de petróleo se obtienen partes iguales de combustibles pesados, gasoil y naftas.
Como el precio interno en los surtidores está prácticamente congelado desde 2004, hay fuerte estímulo para conseguir saldos exportables de naftas y más en los meses en que la cotización internacional está en alza.
A esto se suman las presiones que vienen desde el mercado interno, porque están demandando gasoil, además del agro, las industrias y las centrales térmicas que necesitan reemplazar el gas natural cuando hace frío y crece el consumo doméstico de ese último producto.
Según un cable de la agencia «Reuters», el jefe del principal organismo de pronósticos de energía de los EE.UU., Guy Caroso, el precio de la nafta en ese país se reduciría entre 5 y 10 centavos durante este mes, debido a las fuertes importaciones, aun cuando las refinerías están trabajando a menos de 90% de su capacidad instalada.
Pero Caruso advirtió que el precio de la nafta podría incrementarse de nuevo en julio y agosto, cuando por razones estacionales aumente el uso del combustible.
«Pensamos que la demanda en julio y agosto puede ejercer presión alcista de nuevo en los precios», manifestó Caruso, «y podríamos enfrentar una situación donde tengamos precios récord de nafta en el verano», agregó.
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