Washington (EFE) - Las remesas familiares enviadas por los latinoamericanos que trabajan en el exterior son un importante medio para el desarrollo y fuente de recursos de capital para los países de la región, dijo ayer Enrique Iglesias, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
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Iglesias destacó que «la magnitud de las remesas de inmigrantes a sus países de origen tiene un impacto significativo en e los sectores externo y fiscal de la economía nacional, así como en las economías familiares».
El BID quiere cooperar con gobiernos locales, instituciones financieras y asociaciones de emigrantes para abaratar el costo de esas operaciones, de las que 85% se destina al consumo de las familias, y potenciar el ahorro y la inversión.
Schneider, por su parte, se refirió a la necesidad de que el BID y otras instituciones financieras multilaterales cooperen con organismos migratorios, organizaciones de la sociedad civil, gobiernos locales y centrales para potenciar las remesas colectivas.
Estas son las enviadas por pequeños ahorradores e inversores y también lo son las donaciones voluntarias de clubes o asociaciones de emigrantes para financiar obras comunitarias, principalmente de infraestructura, en sus pueblos de origen.
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