En el Ministerio de Economía y en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), prudentemente, se maneja una buena noticia. La recaudación del impuesto a los débitos y créditos en cuentas corrientes (popularmente conocido como impuesto al cheque) estaría arrojando un promedio de 17 millones de pesos diarios y se estima que para fin de agosto la cifra total podría llegar a los $ 400 millones. Esto implicaría ingresos superiores en casi $ 100 millones a los $ 290 millones recaudados en julio y es récord absoluto para los cinco meses de vida del tributo. En medio de este mejor clima, la AFIP lanzará esta semana una reforma profunda en los mecanismos de control para profundizar el cruzamiento de datos de los mayores aportantes del tributo.Desde el 1 de setiembre la AFIP controlará todas las operaciones de más de $ 8.000 a partir de la información que obligatoriamente las entidades financieras deberán enviar al organismo que dirige Héctor Rodríguez.
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La idea es que a partir del manejo de mayores datos de los contribuyentes por parte de la AFIP, y por diferencias entre el movimiento del público y sus declaraciones de IVA, se pueden detectar fallas en las liquidaciones. La voluntad de avanzar en los controles de este impuesto por parte del organismo recaudador no es casual. Probablemente, y a partir de las reformas impulsadas en la Ley de Déficit Cero que incrementan la alícuota a 6 por mil y eliminan exenciones a las cooperativas y las mutuales, será el tributo (aunque distorsivo) que más satisfacciones le daría a la AFIP en esta época de vacas flacas. Según los datos del organismo que dirige Héctor Rodríguez, con estos cambios el tributo recaudó durante los primeros 8 días hábiles de agosto, un promedio de 17 millones de pesos diarios, con un piso de 15 y un techo de 21 millones. Si este nivel se mantiene durante el resto del mes, el tributo podría arrojar un resultado de casi $ 400 millones para la recaudación de agosto, casi 100 millones de pesos más que el promedio de $ 320 millones que aportaba el impuesto hasta julio pasado. Teniendo en cuenta además que el derecho de los contribuyentes de descargar del IVA parte del tributo aumentado ahora a 6 por mil recién operará en setiembre, el porcentaje libre del impuesto que llegaría a las arcas superaría en agosto los $ 250 millones netos, para las alicaídas arcas del Estado nacional. Con un entusiasmo por este impuesto que aumenta todos los días, aunque se reconozca que cuanto más aumenta la recaudación más bajan los ingresos por el IVA, la AFIP avanzará en la implementación de mayores controles. A partir de la Resolución General 1.065, a la que tuvo acceso este diario, se obligará a los bancos a ampliar la cantidad de datos que deben enviar al organismo recaudador vía Banco Central y las entidades que agrupan a los bancos. Según los considerandos de la resolución que comenzará a regir la próxima semana y que en estos días aparecerá en el boletín oficial, la idea es «optimizar la base de datos de la AFIP a los efectos de mejorar la efectividad de la fiscalización»; para lo cual se dispone que los bancos envíen la totalidad de las cuentas corrientes y cajas de ahorro (aunque no estén alcanzadas con el tributo) abiertas y cerradas desde que comenzó el sistema. Además tendrán que enviar más información de los contribuyentes que la que se suministraba hasta ahora. En este sentido se deberá aportar el número de CUIT, CUIL O CDI, domicilio, el número de la cuenta y el monto del movimiento; los otros titulares de cada cuenta, los códigos de la sucursal bancaria, otras cuentas del contribuyente y los movimientos de esos otros instrumentos. En este mecanismo sólo estarán exceptuados los movimientos que efectúen el Estado nacional, provinciales, municipales o el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y las misiones diplomáticas de otros países.
La RG 1.065 obliga además al Banco Central, a la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina y la Asociación de Banca Especializada a informar a la AFIP todas las operaciones de más de 8.000 pesos o dólares provenientes de todas las cuentas corrientes y cajas de ahorro. Estas entidades deberán ser las que deriven a la AFIP, al finalizar el último día hábil de cada mes, los datos de todas las operaciones por encima de ese monto que se hayan realizado cada 30 días.
Vigencia
La resolución comenzará a regir desde setiembre e incluye también el lanzamiento de un nuevo sistema informático, el SITER 2001; con el cual se comenzará a controlar exclusivamente este impuesto.
Para Economía el éxito potencial del impuesto es clave. Según los analistas tributarios oficiales, el éxito de la recaudación tiene dos momentos: el primero es la recaudación del impuesto al cheque, proceso que aparentemente la gente de Domingo Cavallo está manejando con optimismo. El segundo momento es la liquidación del IVA que, como todos los meses, comenzará a gestarse desde el día 20. Se sabe que a partir de ese día empezará a definirse el nivel de ajuste que tendrán los empleados públicos y los jubilados. Por lo menos el primer round parecería ser a favor de Economía.
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