6 de marzo 2008 - 00:00

Indice oficial: 0,4%. Sólo carne subió 10%

Guillermo Moreno dará a conocer hoy su índice de precios al consumidor. Mostrará apenas un alza de 0,4% en febrero (incluso podría ser menor) en un mes en el que se dispararon los precios de la carne, las verduras y los seguros. Lo precupante en realidad no es tanto la medición, sino que no hay reacción oficial a la alta inflación que hoy se observa. Si se anunciara ese 0,4% pero al mismo tiempo hubiera un plan serio para combatir el alza de precios, la situación no sería tan preocupante. Chile, por ejemplo, lanzó hace pocas horas una reducción de impuestos para naftas y otros productos con alzas significativas. En Brasil, se mantiene la inflación por debajo de 5% y si superara esa cifra se tomarían medidas de fondo. Lo mismo Uruguay. La única acción en la Argentina, como en Venezuela, pasa por el combate a las empresas que aumentan. En este escenario los mercados están preparados para lo peor. No habría caída en los bonos indexados si el índice de Moreno se ubica entre 0,3% y 0,4%. Si fuera inferior, provocaría un nuevo derrumbe de cotizaciones. Si fuera mayor, algo altamente improbable, un despegue. ¿Será el último dato cuestionado que informe el secretario de Comercio Interior? Prácticamente no hay quien tenga esperanzas de que Martín Lousteau puede introducir alguna modificación en la medición oficial. Menos, que el INDEC pase a estar bajo su órbita. En siete días tendría que anunciarse el nuevo índice, pero no debería extrañar que se postergara una vez más.

Guillermo Moreno
Guillermo Moreno
Hoy seguirá el INDEC con la parodia de difundir la variación del índice de precios al consumidor (IPC) que, según trascendió dentro el organismo, se ubicaría en torno a 0,4% en febrero ( incluso podría ser menor). De esta forma, el primer bimestre acumularía una inflación minorista de 1,3% para descontento de consumidores que han visto, y sufrido, ajuste de precios del orden de 30% promedio.

La ilusión inflacionaria que el gobierno pretende imbuir se diluye, tanto de la mano de las paritarias que se cierran con aumentos anunciados de 20% (que en realidad son de 30%) como por los incrementos aplicados en cocheras, seguros, colegios, copagos de salud, servicios privados, expensas, y la mayor parte de los alimentos y bebidas, así como también los artículos de limpieza y tocador.

  • Implicancia

  • Querer que se convalide la subestimación de la inflación como mecanismo para desinflar el proceso inflacionario implica desconocer las causas reales del creciente aumento de precios.

    Mientras continúa la puja interna dentro del gobierno por la implementación de la nueva metodología para cuantificar la inflación, y dirimen, silenciosamente, espadas el ministro de Economía, Martín Lousteau, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el conflicto dentro del INDEC tampoco parece haber menguado. Así y todo, desde el organismo intervenido por Moreno procuran encauzar las expectativas inflacionarias de la gente dentro de la meta fijada por el gobiernode un dígito. Algo realmentecurioso y poco coherentefrente a la pauta oficial para las paritarias de casi 30% este año, cuando la inflación INDEC dio menos de 9% en 2007.

    La Universidad de Cuyo difundió su índice de inflación donde la canasta básica se encareció 3,3%. Vale recordar que el INDEC de Mendoza fue también intervenido desde el gobierno nacional para encuadrar los indicadores en línea con los del organismo estadístico a cargo de Ana María Edwin.

    El manoseo de las estadísticas oficiales tiene su correlato en el desempeño de los títulos públicos indexados, que en el contexto macroeconómico actual deberían ser los más demandados y han sido prácticamente marginados de todos los menús de los inversores. Claro que el Palacio de Hacienda se ve beneficiado por la subestimación de la inflación porque paga menos rendimientos a los tenedores de los bonos indexados, que ya calculan en miles de millones de dólares las pérdidas desde el año pasado.

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