6 de enero 2006 - 00:00

Industria: poco margen para subir los precios

La aceleración de la inflación en 2005 no interfirió en el ritmo de la actividad económica, ya que las empresas pudieron trasladar parte de la suba de costos a precios y los volúmenes continuaron creciendo igual. Esto fue posible, en parte, por la capacidad ociosa que dio margen para mejorar salarios sin generar mayores expectativas inflacionarias.

A fines de 2005, previo al lanzamiento de los acuerdos y demás controles de precios, se registró un notorio aumento preventivo en los precios de las principales ramas industriales de 30% promedio, según relevamientos privados.

Pero el dato relevante para la dinámica inflacionaria de este año es que en varios sectores manufactureros se ha achicado el margen para que las empresas trasladen costos a precios sin afectar el nivel de las ventas
. Esta situación se complicaría aun más teniendo en cuenta que en el último trimestre hubo señales que la rentabilidad empresaria parece estar disminuyendo, lo cual afectaría sensiblemente las decisiones de inversión.

El salto inflacionario de 2005, donde los precios minoristas subieron cuatro veces más rápido que en 2003 y el doble que en 2004, tuvo un costo social debido a que frenó la caída sustancial de la pobreza y la indigencia.

Claro que la contracara de esto es que no impactó en el contexto macroeconómico. El PBI alcanza nuevamente una tasa de crecimiento en torno a 9%; el consumo no se vio afectado ya que aumentó el empleo y los salarios formales le ganaron a la inflación. Además el colchón de competitividad cambiaria soportó la suba de costos sin afectar la exportación; y encima no se detuvieron las decisiones de inversión alentadas precisamente por las expectativas de mayor consumo y exportación.

Ahora bien, los pronósticos de los economistas apuntan a que será difícil que esta aceleración inflacionaria no interfiera en la macro este año. Tras el dato de inflación de diciembre de 1,1% (12,3% anual) se habla ya de un aumento de 14% para este año, sobre todo si el gasto público continúa creciendo a razón de dos dígitos como el año pasado
.

Más allá de que este año se perfila como positivo no sólo por el arrastre estadístico provocado por el alto crecimiento del PBI, los mecanismos de propagación de la reactivación pueden comenzar a verse interferidos por la escalada inflacionaria.

• Ecuación

En 2005 hubo margen para que las empresas trasladaran parte de la suba de costos a precios sin ver afectados los volúmenes de ventas. «Pero hacia adelante el margen de no trasladar costos a precios es menor y también es menor la chance de subir precios sin que caigan los volúmenes», sostiene la consultora M&S.

Del análisis de los primeros tres trimestres del año se observa que los sectores donde la facturación se explica mitad por suba de precios y mitad por suba de volúmenes son las ramas de insumos industriales básicos como
hierro redondo, aluminio, papel, laminados planos, químicos y plásticos.

Otros sectores vinculados al consumo masivo como
cerveza, alimentos, calzado, indumentaria, carne y limpieza le deben dos tercios al efecto precio y un tercio a suba de volúmenes.

La ecuación precio-volumen se revierte en el caso de las ramas de bienes de consumo durable, como
autos, electrodomésticos, cemento y cerámica, donde la suba de precios explica un tercio y los volúmenes dos tercios del aumento de la facturación. Por último, los sectores de servicios públicos experimentan precios cuasi congelados con fuerte suba de volúmenes del orden de 15% promedio.

Desde el punto de vista empresario, lo que se observa en los últimos meses es una suba de ingresos con caída de márgenes producto de un mayor aumento de costos operativos
(mano de obra y materiales). Esto está determinando, según reflejan los balances en la Bolsa, una caída de más de 10% en la ganancia neta en el último trimestre (cabe señalar que a pesar de ello en términos anuales aumenta más de 75%).

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