20 de febrero 2006 - 00:00

Industriales del cuero piden subir retenciones

La industria manufacturera del cuero reclamó hoy al Gobierno que suba nuevamente al 15 por ciento -del 8 por ciento actual- las retenciones a las exportaciones de cuero crudo para que haya mayor oferta en el mercado local y, de esta manera, bajen los precios y puedan crearse más puestos de trabajo.

También pidió que se aumente al 12 por ciento los reembolsos para el sector, según dijo el presidente de la Cámara Industrial de las Manufacturas del Cuero y Afines de la República Argentina (CIMA), Raúl Zylbersztein.

"El proyecto es tratar de manufacturar en el país la mayor cantidad de cueros posibles, que actualmente ocupa el 15 por ciento de la faena, para generar puestos de trabajo", manifestó Zylbersztein, en un encuentro con periodistas realizado en CEMCA, la exposición para fabricantes de la moda y las manufacturas del cuero que se realiza en la ciudad de Buenos Aires.

Para el directivo, "el costo fiscal de aumentar las retenciones al cuero crudo y los reembolsos de las manufacturas para el Gobierno es cero porque va a crecer el cuero manufacturado".

"De lograr esto, en tres años estaríamos en condiciones de duplicar toda la cadena de valor del cuero", estimó Zylbersztein.

El 1 de noviembre pasado, el entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, decidió aumentar las retenciones a las exportaciones de carne y bajar la de las exportaciones de cuero crudo, en su desesperada lucha para aumentar la oferta de ganado en el mercado interno y, de esta manera, bajar el precio de la carne.

El proyecto, que aún sostiene el Gobierno pese al cambio en el ministerio, es que al aumentar unas retenciones y bajar otras, los exportadores van a volcar más ganado al mercado interno y, gracias al aumento de la oferta, bajarán los precios en las carnicerías.

Sin embargo, según explicó el titular de CIMA, "el cuero es sólo el 7 por ciento del peso del animal, por lo que aún si se lo regalara sólo se lograría bajar 20 centavos por kilo de carne".

"El cuero es un recupero del servicio de faena y no influye sobre el precio de la carne, sino sobre un sector que es el de los frigoríficos y curtiembres", sostuvo Zylbersztein.

Sin embargo, el presidente de CIMA aseguró que la idea de la entidad no es perjudicar a ese sector de lograrse un aumento de retenciones a las exportaciones, sino que busca "que las curtiembres trasladen al manufacturero asiático el costo por este incremento".

El problema es que con retenciones bajas, los exportadores de cuero crudo aumentan sus envíos al exterior y la industria manufacturera pierde valor ya que, especialmente los mercados asiáticos, compran materia prima para elaborar productos que luego venden en todos los mercados internacionales a menor precio que los fabricantes argentinos.

"Hace unos días le reclamamos a la ministra de Economía, Felisa Miceli, la derogación de esta baja de retenciones que resulta perniciosa para la industria nacional", manifestó Zylbersztein.

Por eso, para el presidente de CIMA "la idea es crear una presión impositiva decreciente a medida que se avance en la cadena de valor".

Hasta octubre último, el sector exportaba 56 cueros crudos por mes, tras la baja de las retenciones en noviembre se enviaron 2.000 cueros crudos al exterior y en diciembre 4.000 cueros crudos.

" Es más que evidente que esta medida nos tiró para atrás", se quejó el empresario.

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