Edenor y Edesur admitieron ayer que los decretos que les autorizan un aumento de tarifas de 15% son muy relevantes para ambas compañías. Es que se les habilita una mejora de 28% en sus ingresos que, aunque sea en cuotas y a mediano plazo, será retroactivo al 1 de noviembre de 2005. Creen también que ésta será la única recuperación de margen que percibirán por mucho tiempo, porque no esperan otras negociaciones al menos durante 2007.
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Las distribuidoras no se imaginan que en el curso de este año electoral se empiece a negociar en forma efectiva la revisión tarifaria integral por cinco años que incluiría por primera vez desde la devaluación a los usuarios residenciales.
En todo caso, estimaron consultores de energía, habrá que esperar que en 2008 se cumpla con la aplicación de aumentos en tarifas de gas y de electricidad para hogares como consecuencia de ajustes en el precio del gas que perciben las petroleras y de la electricidad que cobran las generadoras. Esas subas ya estaban acordadas entre el gobierno y las empresas desde 2005 para regir a partir del 1 de enero de este año, pero quedaron virtualmente postergadas en las últimas semanas.
En las distribuidoras eléctricas se advierte también cierto grado de preocupación porque sospechan que algunas industrias, como alimentarias y supermercados, presionarán al gobierno para que se les reconozca una suba de costos que les habilite a aumentar los precios al público.
Entre los supermercadistas se afirmó ayer que están operando «con una rentabilidad de 1% que ya no se puede acotar más». En forma pública, por declaraciones radiales, el presidente de la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA), Raúl Lamacchia, dijo ayer lo que piensa toda la industria: que el ajuste tarifario tendría que haber incluido a los clientes residenciales para tener menos impacto en los costos fabriles y amenazó con que el aumento que autorizó el gobierno se trasladará a los precios.
Por su parte, el presidente de Edenor, Alejandro Mac Farlane, ratificó que los clientes residenciales del servicio eléctrico no sufrirán aumentos durante este año, y descartó que se produzcan apagones generalizados en lo que resta del verano.
«El nuevo compromiso que tomamos ante el gobierno es que no vamos a plantear la revisión tarifaria integral hasta el año que viene. Esto quiere decir que no habrá ningún aumento en las tarifas residenciales durante 2007», enfatizó el directivo.
También aseguró que «el impacto promedio de la factura eléctrica en las industrias es 1,8%, por lo cual hablar de que este ajuste puede tener un impacto inflacionario es desmedido».
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