El proceso de desaceleración de la inflación no es lineal y, tal como anticipó Ámbito con el dato de junio, podría acelerarse en julio. Para el séptimo mes del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) podría volver al 2% o incluso superarlo. Si bien los anticipos de las diferentes consultoras privadas son dispares, el factor estacional de las vacaciones de invierno y la aceleración de los alimentos jugaron un rol clave y no descartan que pausen el proceso de desaceleración del IPC iniciado en abril.
La inflación de julio se ubicaría en 2,1%, según Fundación Libertad y Progreso, mientras que EcoGo, en su último relevamiento semanal, coincidió con esa proyección, aunque todavía no tiene cerrada la última semana. Desde Econviews proyectaron que volvería al nivel del 2%, mientras que Analytica prevé un 1,9% preliminar, también a la espera de los datos de la última semana.
C&T Asesores, por su parte, midió una inflación de 1,9% para el Gran Buenos Aires. "Los componentes vinculados al turismo se aceleraron por la influencia de las vacaciones de invierno, a lo que se sumó el Mundial de fútbol, que impactó especialmente en los pasajes de avión", subrayaron Camilo Tiscornia y María Castiglioni.
La única consultora que registró una desaceleración fue Equilibra, que proyectó una variación de 1,8%. "Si bien es un mes en el que el turismo, las verduras y las frutas subieron, educación, carne y ropa, en general, estuvieron más estables. La carne igual se nos acelera un poquito, por eso los alimentos nos dan un poco más arriba. Pero la ropa, con la fuerte liquidación de temporada otoño-invierno, tiró para abajo el dato", explicó el economista Gonzalo Carrera.
"No me sorprendería que CABA también dé por encima, ya que la ropa y la carne pesan menos, mientras que el turismo y los servicios culturales muestran aumentos más elevados", agregó.
Aumentos destacados
La mayor incidencia del aumento de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas en el IPC se explicó por la suba de las verduras, según señalaron desde Econviews. A su vez, desde Fundación Libertad y Progreso, Julián Neufeld sostuvo que esa escalada también estuvo impulsada por la depreciación del peso —o la suba del dólar del 6%— desde mayo hasta la actualidad.
En el mes, los alimentos aumentaron 2,4%, señaló Leila García Keim, economista de Econviews. Asimismo, Alejandro Giacoia, de la misma consultora, indicó que los precios regulados registraron una variación similar.
"En salud, tanto los medicamentos como las prepagas subieron más lentamente; en estas últimas influyó la menor inflación de los meses recientes", destacaron desde C&T Asesores.
De cara al segundo semestre, desde Fundación Libertad y Progreso sostuvieron que "los precios retomarán el sendero de desinflación que venían transitando y se ubicarán nuevamente por debajo de una variación del 2% mensual".