El Ministerio de Economía informará hoy a la autoridad regulatoria italiana (Consob) el grado de adhesión al canje de la deuda correspondiente a la tercera semana de la operación. La estimación de lo ingresado hasta ahora se ubicaría en u$s 26.000 millones, con fuerte participación local y lenta pero creciente demanda desde el exterior.
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La información oficial podría llegar más tarde que la semana pasada. «Entraron muchas órdenes por bonos Par desde el exterior el viernes, y hubo una suerte de saturación de los sistemas en Europa, por lo cual puede tardar un poco más en procesarse la información», explicaron desde el Palacio de Hacienda.
A partir de ahora, arranca la recta final del canje, ya que restan tres semanas para el cierre, previsto el 25 de febrero. Las miradas del Ministerio de Economía y de los operadores están puestas ahora en los acreedores internacionales, que deberán definir si aceptan la propuesta. De la respuesta que llegue desde el exterior dependerá la posibilidad de cerrar con altos niveles de adhesión.
Existen dos motivos que generan cierto optimismo en el Palacio de Hacienda respecto de lo que puede ocurrir desde ahora hasta el final del canje:
• En las últimas dos semanas hubo fuertes ventas de bonos en default de pequeños bonistas individuales a grandes inversores, como bancos y fondos de inversión. Se estima que estos últimos están dispuestos a participar de la operación ante la posibilidad de conseguir una ganancia rápida en cuanto empiecen a cotizar los nuevos títulos. En cambio, los minoristas (por ejemplo, en el caso italiano y el japonés) se siguen mostrando reacios a participar. Justamente por este motivo, no preocupó que la aceptación hasta ahora esté lejos de 40% que estimaban algunosbancos de inversión, ante el cierre del «período temprano» para que los pequeños bonistas opten por el bono Par, sin quita de capital.
• La tasa de interés a 10 años en los Estados Unidos está en su menor nivel desde el 15 de diciembre, al cerrar en 4,08% anual. Se trata, además, del valor más bajo desde que arrancó el canje, lo cual beneficia a los mercados emergentes e indirectamente a la Argentina. Los bonos ecuatorianos, por ejemplo, rinden cerca de 10% anual a cuatro años del default. Si ésta fuera la tasa de la nueva deuda argentina, los valores de los nuevos bonos Par y Discount crecerían hasta un nivel cercano a los u$s 35 cuando arranquen a cotizar.
El suspenso respecto de la adhesión final del canje se mantendrá hasta el final. Ocurre que los grandes inversores tomarán su decisión a último momento, tal como sucedió -por ejemplocon el canje uruguayo de 2002. Mientras tanto, evalúan si les conviene vender antes su tenencia o ingresar.
La situación actual para seguir el canje en las próximas tres semanas (vence el 25 de febrero) es la siguiente:
• El canje en el mercado local abarca títulos por u$s 27.000 millones. Según el titular de la Caja de Valores, Luis Corsiglia, hasta el viernes habían ingresado órdenes por 73,8% del total, que representaa su vez 23,8% del total que se canjea (esto es u$s 81.800 millones). Según las estimaciones, el piso de aceptación local no bajaría de 80%, lo cual arrimaría al menos 26,4% al canje total. Habría que ver si estos porcentajes son los correctos en función de los bonos Brady y los títulos pesificadores (ver nota en pág. 3).
• A esto debe sumarse el monto internacional, que asciende a u$s 54.800 millones. Por lo tanto, si 50% en el exterior aceptara ingresar al canje, se estarían sumando u$s 27.400 millones a la operación, equivalentes a 33,5% del total. En este escenario, entre el tramo local e internacional se estaría en 60% de adhesión total al canje.
• ¿Cuánto debería entrar del exterior para que la aceptación total llegue a 70%? Considerando que en el tramo local ingresó 80%, la adhesión del exterior debería ubicarse en 65%. Se trata de un nivel difícil de obtener, lo cual explica la cautela de Roberto Lavagna, cuando aseguró que, con 50% de aceptación, consideraría que el país dejó atrás el default.
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