22 de noviembre 2000 - 00:00

ING admite fracaso en América latina

Nueva York (Bloomberg) --Los planes de ING Groep NV de vender o cerrar la división estadounidense de su banco de inversiones podrían tronchar las esperanzas del banco de ser uno de los mayores suscriptores y negociantes de valores latinoamericanos.

El cierre de sus negocios en Estados Unidos significaría que ING tendrá aun menos oportunidad de obtener mandatos para vender bonos y acciones de América latina y otros mercados emergentes, dijeron los analistas.

«Dicen que conservan su franquicia en América latina y los mercados emergentes, pero si uno se retira de la banca de inversiones, abandona las suscripciones. Es demasiado arduo sobrevivir»,
dijo Richard Madigan, gestor de $ 750 millones de deuda de mercados emergentes para Offitbank Holdings Ltd. en Nueva York. «Del lado del negocio soberano, esto más bien quiere decir que quedan fuera del negocio, de Turquía a Rusia y a la Argentina.»

El grupo financiero holandés dijo el lunes que contrató a Goldman, Sachs & Co. para examinar alternativas, entre ellas la venta de la filial estadounidense de ING Barings, su división de banca de inversiones. La compañía dijo que mantendrá su negocio rentable de mercados emergentes en América latina, Asia y Europa Central.

Sin banqueros en los Estados Unidos que consigan contratos y les vendan bonos a los inversores, ING encara una ardua lucha para sobrevivir en los mercados emergentes, donde bancos como

J.P. Morgan & Co.
, Chase Manhattan Corp. y Merrill Lynch son tan dominantes. ING tiene oficinas en 12 países latinoamericanos que mane-jan negocios de banca empresarial y de inversiones, banca privada, corretaje y negociación de acciones, gestión de activos y seguros.

De acuerdo con estimados de HSBC Securities, ING ganó $ 95 millones en América latina durante los primeros nueve meses de este año y más de $ 202 millones en Asia.

El plan del grupo de abandonar la banca de inversiones surge unos pocos meses después de que emprendió una intensa campaña para conseguir hasta 50 ejecutivos bancarios para tratar de reconstruir sus operaciones en América latina y otros mercados emergentes, que fueron descalabradas en 1998 por una serie de pérdidas en Asia y Rusia.

Especialistas

Desde setiembre, ING Barings ha empleado a varios especialistas en América latina, entre ellos el economista jefe Larry Krohn, que vino de Donaldson, Lufkin & Jenrette, para ampliar las divisiones de investigaciones y negociación en Nueva York y en varias plazas en América latina.

La meta era llegar a ser uno de los cinco principales vendedores de bonos y prestamistas en la región dentro de dos años, dijo el banco en aquel entonces. Pero ahora el futuro del equipo con sede en Nueva York y de aquellos planes parece correr serio peligro.

Funcionarios de ING declinaron comentar sobre si se perderían empleos en los mercados emergentes, y se limitaron a decir que el grupo espera que se termine el estudio de sus opera-ciones para fines del año.

Para asegurarse una posición provechosa en valores latinoamericanos sin una filial de distribución y negociación en los Estados Unidos, ING tendría que aumentar sustancialmente sus negocios de fusiones y adquisiciones, convenios relacionados con acciones y negociación de monedas y bonos locales, así como ampliar la gestión de activos, algo que según los inversores ING no tiene intenciones de hacer.

ING no estuvo entre las 10 principales asesoras de transacciones accionarias ni de fusiones y adquisiciones en los primeros nueve meses del año
, según cifras de «Bloomberg Data».

Los principales bancos extranjeros en la región en ambos tipos de negocios son
Merrill Lynch & Co. y Chase Manhattan Corp.

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