Mientras en la Argentina el INDEC sumó ayer las embestidas de la Bolsa de Comercio y de Cristiano Rattazzi, el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, pareciera haber exportado sus metodologías a los Estados Unidos. Ayer, el gobierno de George W. Bush corrigió hacia arriba el alza que había tenido el PBI norteamericano en el segundo trimestre. De 1,9% anunciado en julio, se pasó ayer a 3,3%. Magia. Despertó el número ciertas dudas, casi una pintura del morenismo clásico, pero lo más importante es que sirvió para cambiar radicalmente las expectativas de Wall Street. Las acciones pasaron rápidamente a ganar en promedio casi 2% y contagió de optimismo a todas las Bolsas del mundo. No era para menos: con o sin ribetes del morenismo argentino, se aleja la probabilidad de que entre en recesión la principal economía del planeta. La gran diferencia, con el arte estadístico, es que en EE.UU. se beneficiaron los inversores, contra lo que les acontenció a los tenedores de bonos indexados por el CER.
Washington (AFP)Estados Unidos corrigió al alza y de manera espectacular -según los analistas- la tasa de crecimiento del PBI del segundo trimestre de 1,9% a 3,3%. Sin embargo, en Wall Street mantienen la cautela en medio de una desaceleración de la economía mundial que limitaría sus exportaciones.
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Ya se esperaba una corrección al alza, pero los analistas se sorprendieron por su amplitud, previendo un aumento del PBI de sólo 2,7% anual. Se trata del crecimiento más fuerte desde el tercer trimestre de 2007, y una neta aceleración con respecto al primer trimestre (+0,9%), precisó el Departamento del Comercio. «Estas cifras son realmente buenas y deberían poner fin al debate sobre la recesión, al menos por el momento», estimó el economista Joel Naroff.
La mayor parte de la corrección se explica por la balanza comercial, que aporta 3,1 puntos porcentuales de crecimiento al PBI. Aprovechando la mayor depreciación del dólar en varios años, las exportaciones aumentaron 13,2%, mientras que las importaciones sufrieron su más fuerte retroceso desde 2001, de -7,6%.
Otro factor favorable fue que las empresas recurrieron menos que lo previsto a sus stocks, amputando el crecimiento en sólo 1,44 punto.
Pero los analistas temen que la calma sea de corta duración.
Advertencia
«La corrección del sector inmobiliario continúa, las exportaciones van sin duda a desacelerarse, puesto que la economía mundial está a media marcha, y los consumidores van a reducir sus gastos, puesto que los cheques de devolución de impuesto de renta ya fueron gastados o ahorrados», advirtió Sal Guatieri, de BMO. En efecto, el comercio exterior corre el peligro de sufrir con la fuerte desaceleración de las economías de Europa y Japón y -en menor medida, teniendo en cuenta la lentitud con que se propagan las variaciones del cambio- con la reciente apreciación del dólar.
Del lado de los consumidores, los economistas subrayan que una reducción de los gastos es prácticamente segura, ya que incluso con los cheques de devolución de impuestos, el consumo no aumentó más que 1,7% en el segundo trimestre.
Perspectiva
El quid de la cuestión reside en prever la amplitud de estos choques sobre la economía a fin de año. «Prevemos un crecimiento nulo en el tercero y cuarto trimestre», vaticinó Guatieri.
Una vez más, la clave será sin duda el sector inmobiliario, que está en el epicentro de la crisis actual.
Para Naroff, «si los precios inmobiliarios empiezan a estabilizarseen las regiones más débiles, el sector financiero podría reflotar y el crecimiento, acelerarse». Mientras tanto, no debería cambiar la opinión de la Fed, que corrigió a la baja en agosto sus previsionesde crecimiento para el segundo semestre. «La Fed no va a modificar sus tasas antes de la primavera de 2009», aseguró Guatieri. La tasa rectora está fijada actualmente en 2%.
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