24 de agosto 2007 - 00:00

Inquietan medidas poco serias del Banco Central

En los últimos días, como producto del sacudón internacional, el Banco Central debió ponerse a prueba. Y las cosas no le han salido bien. Primero, porque compró dólares el miércoles, manteniéndolo a $ 3,20. Tranquilamente podría haberlo bajado a $ 3,15. Se lo vio como un intento de querer castigar a los que vendan bonos en pesos para sacar divisas del país. Si se lo mantiene en ese nivel, inevitablemente se trasladará a los precios. Pareciera que en el gobierno no repararon en que las Lebac (papeles que emite Martín Redrado) están rindiendo 17% anual en pesos. ¿Durante cuánto tiempo más puede seguir habiendo créditos a pymes o hipotecarios a 12%? No mucho, y por ello la situación, de no corregirse, terminará afectando la economía real. Al revés de lo que pasa en el mundo, en la plaza local el Banco Nación dejó de inyectar pesos. Así hubo más iliquidez y las entidades se deshicieron de las Lebac y por ello sube su rendimiento. También se habilitó el mecanismo de pases hace diez días para dar liquidez a los bancos. Iba a haber licitaciones diarias. No se aplicó. Trascendió ayer un giro de Redrado: permitirá a los bancos, bajo ciertas condiciones, contabilizarlos títulos a valor técnico, lo que al menos puede frenar esas ventas.

El Directorio del Banco Central decidió darle una mano a las entidades financieras, favoreciendo la contabilización de las tenencias de títulos públicos bajo la valuación de «investment account» por la que no quedan expuestos a los vaivenes de los precios del mercado.

En las próximas horas se conocerá la nueva normativa ya acordada con las entidades que nuclean a los bancos del sistema, que según fuentes del BCRA, está en línea con la que rige en Estados Unidos.

Los bancos podrán destinar parte de su cartera de bonos públicos en «investment account» (algo que en parte ya pueden hacer al igual que las AFJP), pero deberán comprometerse a mantenerlos hasta el vencimiento y dicho compromiso tendrá que refrendarlo por acta el directorio de la entidad.

De esta manera el BCRA, dirigido por Martín Redrado, intenta desalentar la liquidación de títulos públicos por parte de los bancos, sobre todo, de las emisiones de deuda del propio organismo monetario. Así se asegura cierto sostén en el valor de los bonos que están siendo castigados por la crisis de los mercados mundiales.

Los bancos podrán tener así una porción de bonos dedicada para el trading, es decir para la compra y venta, y otra parte bajo «investment account» (es una valuación del bono al vencimiento que va devengando el rendimiento mensualmente).

En las últimas jornadas el mercado asistió a una importante sobreoferta de Letras y Notas del BCRA, que en muchos casos no encontró contraparte, o sea, demanda. Los bancos, un poco molestos con el BCRA por no haberlos asistido durante lo peor de la crisis, a través del mecanismo de pases, habrían decidido vender Lebac y NOBAC.

Luego de varias reuniones se habría alcanzado cierto consenso, lo que detonó la aprobación de la nueva normativa.

Cabe recordar que el BCRA no abrió la ventanilla de pases activos, quizá, para evitar eventuales maniobras de algunas entidades que veían como trepaba la tasa de call money por encima de 20% anual mientras las de pases está en 9,75% anual.

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