16 de mayo 2001 - 00:00

Insólita gestión de Bauzá por el gobierno

No tuvo éxito Eduardo Bauzá con los sindicalistas, el lunes. Tampoco ayer con los gobernadores. Entre unos y otros propuso que el peronismo suscriba un pacto de unidad nacional, de apoyo a la gestión de Fernando de la Rúa. Era una propuesta conocida para todos los que la escuchaban: ya la había realizado Chrystian Colombo en distintas conversaciones. Pero Bauzá agregó algo propio a la iniciativa: que en ese pacto político también participe "Clarín". El pliego de condiciones del monopolio es conocido. Incluye desde la reducción del IVA a los cables hasta el refinanciamiento de su deuda y un decreto a medida para armar una cadena de repetidoras de TV en el interior.

Eduardo Bauzá visitó ayer la reunión de los gobernadores y, sigiloso, dialogó con varios de ellos para reclamarles que en su pronunciamiento sobre la ley de crédito público agreguen una cláusula política. Sugirió, en voz baja y hablando de a un gobernador por vez, que se enviara un mensaje de unidad nacional. Tuvo poco éxito: la mayor parte de los mandatarios ya había escuchado propuestas similares pero de boca de funcionarios del gobierno, de los que ahora Bauzá aparecía como inquieto gestor. El senador y ex jefe de Gabinete de Carlos Menem viene convocando a distintas reuniones del PJ para alentar una propuesta insólita: sentar en un mismo acuerdo a los principales partidos políticos, excluyendo al Frepaso pero ampliando la mesa del pacto al monopolio «Clarín».

La peregrinación de Bauzá a la reunión de los gobernadores fue, en realidad, el último tramo de una larga cadena de episodios que se iniciaron la semana pasada. Reunidos con Chrystian Colombo, los principales dirigentes de la CGT dialoguista. Allí estaban Rodolfo Daer, Carlos West Ocampo, Armando Cavalieri, Oscar Lescano, Luis Barrionuevo y Andrés Rodríguez. El jefe de Gabinete reclamó el apoyo de los sindicatos para un acuerdo de unidad nacional que sirva de marco a la operación económica en la que está envuelto el gobierno. Los gremialistas quedaron en contestar más tarde.

• Nueva luz

Al otro día, durante una comida en el sindicato de Empleados de Comercio, la propuesta de Colombo apareció bajo una nueva luz. El invitado principal de esa noche, José Manuel de la Sota, expuso su visión del peronismo y del país. Confesó que su candidatura presidencial está de hecho lanzada y que quien involuntariamente lo impulsó fue Carlos Ruckauf, con una carta en la que lo convocaba a destronar a Carlos Menem dentro del PJ. «Yo a Menem me voy a acercar y voy a tratar de ser candidato sin conflictos con él. A ustedes (los gremialistas) los quiero también en la mesa. Yo hablé con varios gobernadores y les expliqué que quiero ser un candidato más, humildemente. Vamos a reunirnos semanalmente y quiero que los sindicatos también formen parte de una mesa en la que se discuta la política del peronismo.»

Los gremialistas se entusiasmaron con la invitación y plantearon la primera cuestión a ser discutida: «José Manuel, ahí nos plantearon desde el gobierno la propuesta de un acuerdo de unidad nacional. Estaríamos todos adentro, salvo Menem y el Frepaso. Los demás, todos: Lole, Ruckauf, vos, Duhalde, Cavallo, Alfonsín, por supuesto De la Rúa. ¿qué opinás?».

De la Sota fue pragmático: «Cualquier pacto es imposible cuando estamos por competir en las elecciones. A este gobierno hay que ayudarlo para que no se caiga pero eso no implica acordar nada rimbombante. Es cierto que están mal. Yo a Cavallo lo conozco y no es el de antes. Está ansioso, no le salen bien las cosas y se dio cuenta de que el contexto no es el de los '90. Nosotros tenemos que ganarles las elecciones y después cogobernar durante un año, hasta que les ganemos también el 2003». Los sindicalistas, que de antemano coincidían con ese planteo, quedaron más convencidos aún.

Por eso les llamó la atención que el último lunes, durante una reunión en el Senado, Bauzá les planteara formalmente la conveniencia de un acuerdo como el que les reclamó Colombo y discutieron con De la Sota. El mendocino se ufanó de haber convencido a Ruckauf y agregó algo inesperado: «En el pacto debe estar también el multimedios». Es la denominación que Bauzá aplica para el monopolio «Clarín». Ninguno de los sindicalistas se atrevió a preguntar qué significa esa inclusión. Desde luego, descartaron que era apoyo de prensa al gobierno pero a ellos siempre les interesa lo que hay que llevarse y no lo que hay que poner. Calcularon que ese respaldo periodístico se cobraría con la eliminación del aumento del IVA a la TV por cable, una de las actividades del «multimedios». O tal vez la inclusión de «Clarín», como si se tratara de una provincia más, en el canje de deuda que negocia el gobierno con los bancos, ya que el pasivo del monopolio es abultado. Pero Bauzá no les explicó los términos del acuerdo.

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