Internas abiertas
José María García Arecha es el único dirigente de la Alianza que se ha postulado hasta ahora para ocupar una de las bancas para senador que se discutirá este año -en su caso, una reelección ya que actualmente es senador porteño-. Ayer dialogó con este diario y reclamó que se realicen internas abiertas en el distrito, donde se ha comenzado a hablar de designar candidatos según la popularidad que se registre en las encuestas. García Arecha le reclamó al gobierno de la Alianza -nacional y porteño- que no intente prescindir del compromiso electoral, donde será evaluada la conducta oficial. Lo que sigue es la charla de García Arecha con un cronista del diario.
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PERIODISTA: La incógnita sobre cómo será la competencia electoral de este año ya está planteada y hay sectores del oficialismo que sugieren, con la excusa de que éste sería una administración de unidad nacional, el gobierno no participaría de los comicios ni tendría que ver con sus resultados. ¿Qué opina de esta teoría?
José María García Arecha:
Si alguien piensa que se puede transferir o evitar la situación de ser gobierno, sea nacional o local, frente a estos comicios, es no conocer la reacción de los ciudadanos. Me parece algo totalmente artificial.
P.: Todos los partidos están postergando sus internas con el argumento de que hacerlas en el contexto actual resulta una frivolidad. ¿Cree que finalmente habrá un acuerdo en la Capital para decidir las candidaturas?
J.M.G.A.: En la vida de los porteños se introdujo una nueva política que está relacionada con la transparencia y participación que garantizan las internas abiertas. Fue así en la competencia entre De la Rúa y Fernández Meijide, entre Aníbal Ibarra y Dante Caputo y entre Gustavo Béliz y Domingo Cavallo. Creo que los porteños debemos estar orgullosos de este grado de modernidad política, sin que eso sirva para quitar méritos a nadie. Por eso no creo que se pueda volver entre nosotros a los arreglos que se hacían adentro de una pieza para designar a quienes después representarían a los ciudadanos. Esta es una de las cosas que debemos evitar para que la transparencia política se vaya volviendo una característica natural del sistema. No es la única, claro.
P.: ¿A qué se refiere con eso de que no es la única?
J.M.G.A.: A que el debate político también requiere de mayor calidad y sinceridad. Yo trato de hacer mi aporte. Digo
P.: ¿Por qué?
J.M.G.A.: Porque creo que la sociedad está trazando una línea divisoria cada vez más clara entre decidores y hacedores. Tengo el orgullo de haber impulsado una cantidad de iniciativas a favor de los vecinos de la Ciudad, sea como legislador, presidente de Subterráneos o senador.
P.: Sin embargo, su candidatura está objetada por la falta de conocimiento que pesa sobre su persona. ¿Cómo se defiende?
J.M.G.A.: No lo considero un agravio. No digo que sea un mérito pero no creo tener ninguna culpa por no haber dedicado largas horas de mi actividad pública a recorrer los estudios de televisión o a hablar por radio. Creo que la comunicación con la sociedad a través de la prensa es una de las obligaciones del dirigente político y del representante. Pero llevar eso al extremo de que por comunicar se deja de trabajar en la tarea específica para la que se le confió a uno el voto puede convertirse en una falta. Puedo no ser famoso pero no fui improductivo: impulsé leyes para luchar contra los accidentes de tránsito, utilizar las luces bajas en las rutas, crear el registro de deudores alimentarios, penalizar la pornografía infantil por Internet, entre otras cosas.



