José María Fanelli: "Con esta tasa de inversión es imposible generar empleo y reducir la pobreza"

Economía

La tasa de inversión el año pasado fue 14,8% del PBI, apenas algo más de lo necesario para reponer el capital que se deprecia. Además, al referirse a la situación económica del país sostuvo: "No es recesión, sino estancamiento".

“No es recesión, sino estancamiento” fue el duro diagnóstico del economista José María Fanelli al referirse a la situación económica argentina.

“Desde 2012 en adelante, el PBI per cápita decrece a un ritmo de 2,3% anual”, precisó. En tanto, la tasa de inversión el año pasado fue 14,8% del PBI, apenas algo más de lo necesario para reponer el capital que se deprecia. A su juicio, “con esta tasa de inversión es imposible generar empleo suficiente y reducir la pobreza”. Al respecto recordó que distintos estudios arrojan que es necesaria como mínimo una tasa de 20% para sostener el crecimiento. “Es decir nos faltan cinco puntos de ahorro interno, porque nadie nos presta”.

Señaló que recientemente mejoró la distribución del ingreso (coeficiente de Gini) porque a los pobres le fue mal, pero a los ricos le fue peor.

Tras indicar la alta relación entre la pobreza y la inflación, el profesor Fanelli argumentó que resolver el problema del crecimiento demanda pensar de manera integral, contemplado el déficit fiscal pero también el conflicto distributivo.

La economía argentina tiene problemas estructurales que se manifiestan en que los sectores más productivos (agro, industria) tienden a perder posición en la generación de empleo, mientras avanzan los menos productivos (servicios, Gobierno).

Sobran dólares

Para Fanelli no es cierto que falten dólares. Recordó que el superávit comercial hasta octubre acumuló 13.940 millones de dólares y que los argentinos somo acreedores netos del mundo en unos 150.000 millones de dólares, con activos externos superiores a los 400.000 millones.

¿Por qué no están estos dólares en la Argentina? Parafraseando a Bill Clinton señaló “es la incertidumbre, estúpido”, refiriéndose al núcleo del problema.

El economista fue enfático en señalar que la economía argentina no tiene sólo un problema de corto plazo, sino que se encuentra “en una trampa que tiene características estructurales”. Y para salir de esta situación se necesita crecer con más inversión, empleos privados y exportaciones.

En el terreno de las soluciones, consideró prioritario reducir el déficit fiscal, definir un ancla nominal para combatir la inflación y corregir las distorsiones de los precios relativos. En este sentido, evaluó como crítico que se logre un acuerdo con el FMI y que las fuerzas políticas logren consensos mínimos.

Déficit

Remarcó que es necesario que la política se ponga de acuerdo en algunas cuestiones sustanciales, como que nunca más debe haber dominancia fiscal, es decir, para ponerlo de manera grosera (se disculpó) “con el déficit fiscal no se jode”.

Sus recomendaciones también contemplan que se eviten los sesgos “anti transables” y “anti empleo”. Para ello se requiere un nuevo régimen monetario, un manejo adecuado del tipo de cambio, reformas tributarias, facilitar el acceso al crédito privado y mejorar la regulación laboral.

Además de alertar sobre la necesidad de que haya estabilidad en las reformas necesarias, culminó señalando que además la Argentina necesita “un poco de suerte” en un mundo en el que se asiste a un endurecimiento de las condiciones monetarias tras el paso de la pandemia.

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Fuente: J.M.Fanelli

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