Donald Trump volvió a exponer parte de su actividad financiera personal tras la publicación de nuevos formularios de divulgación presentados ante la Oficina de Ética Gubernamental de Estados Unidos (OGE). Los documentos revelaron operaciones bursátiles en una franja que va desde los u$s220 millones hasta cerca de u$s750 millones durante los primeros tres meses de 2026, con inversiones vinculadas a algunas de las compañías tecnológicas y financieras más importantes del mundo.
Polémica en EEUU: la declaración ética de Donald Trump revela operaciones multimillonarias vinculadas a Microsoft, Meta y Nvidia
El presidente estadounidense presentó el formulario frente a la Oficina de Ética Gubernamental de Estados Unidos. Grandes tecnológicas, Bank of America y Boeing, entre las principales empresas mencionadas en el documento.
-
Rubio negó haberse inspirado en Maduro para usar el atuendo viral de Nike
-
El petróleo salta un 3% mientras Trump "pierde la paciencia" con el régimen iraní
Trump, apuntado por una serie de inversiones realizadas en el primer trimestre.
Entre las operaciones declaradas por el propio presidente estadounidense, surgieron movimientos relacionados con empresas como Microsoft, Meta, Oracle, Broadcom, Bank of America y Goldman Sachs, además de distintos instrumentos vinculados a deuda municipal.
La documentación también incluye inversiones asociadas a gigantes tecnológicos como Amazon, Apple y Uber, así como al fabricante de chips Nvidia y a Boeing. En el caso de la empresa líder de chips IA, los formularios muestran 15 transacciones distintas durante el primer trimestre del año, en momentos en que la compañía atraviesa uno de los ciclos de crecimiento más explosivos del mercado impulsado por el auge global de la inteligencia artificial. Varios ejecutivos de esas empresas acompañaron recientemente a Trump durante su viaje oficial a Pekín, donde el mandatario mantuvo reuniones con el presidente chino Xi Jinping.
Las compras y ventas más relevantes
La información fue compartida por el mandatario estadounidense el pasado jueves. Desde entonces, su figura volvió a estar en el centro de debate tras conocerse las inversiones sobre grandes empresas estadounidenses, con cuyos CEOs Trump mantiene una relación fluida.
Entre los movimientos más importantes aparecen posiciones valuadas entre u$s1 millón y u$s5 millones en un fondo indexado al S&P 500, además de inversiones vinculadas a Nvidia y Apple. Por el lado de las ventas, se destacan operaciones de entre u$s5 millones y u$s25 millones relacionadas con Microsoft, Amazon y Meta.
Los documentos no detallan en todos los casos el tipo específico de activo negociado, por lo que no queda claro si se trató de acciones directas, bonos corporativos u otros instrumentos financieros.
También figuran operaciones vinculadas a Paramount y Warner Bros Discovery, las compañías involucradas en una adquisición multimillonaria que actualmente permanece bajo análisis de los reguladores estadounidenses. Según los formularios, hubo además 17 transacciones relacionadas con Netflix, empresa que terminó retirando su propia propuesta para la compra del mencionado gigante audiovisual.
Trump se mostró públicamente crítico del proceso de adquisición y en distintos momentos insinuó una posición favorable hacia la oferta de Paramount. El presidente mantiene una relación cercana con Larry Ellison, fundador de Oracle, cuyo hijo lidera Paramount Skydance.
La respuesta de la Organización Trump
“Las inversiones del presidente Trump se mantienen exclusivamente a través de cuentas totalmente discrecionales gestionadas de forma independiente por instituciones financieras externas con autoridad única y exclusiva sobre todas las decisiones de inversión. Las operaciones se ejecutan y las carteras se equilibran mediante procesos y sistemas de inversión automatizados administrados por dichas instituciones”, señaló un portavoz de la Organización Trump en un comunicado enviado a Reuters.
La Casa Blanca ya había sostenido previamente que Trump no participa de manera directa en las decisiones de inversión y que las operaciones son administradas por gestores financieros externos.
Desde su regreso a la Casa Blanca el año pasado, el mandatario presentó reiteradas declaraciones públicas ante organismos de ética, informando operaciones tanto en deuda municipal como en activos vinculados a grandes corporaciones estadounidenses. Los activos del presidente permanecen actualmente bajo un fideicomiso administrado por sus hijos.
La Oficina de Ética Gubernamental, encargada de supervisar este tipo de presentaciones, tiene como objetivo “evitar los conflictos de intereses financieros y otras violaciones de las normas deontológicas en las 140 oficinas y agencias del poder ejecutivo”, según detalla el organismo en su sitio oficial.
Los formularios constituyen una obligación establecida por las normas federales de ética, aunque ofrecen una visión parcial de la actividad financiera de los funcionarios, ya que solo incluyen transacciones superiores a u$s1.000 dentro de amplios rangos de valuación y sin revelar precios exactos, ganancias obtenidas o si las operaciones fueron realizadas de manera directa o mediante cuentas administradas.
El ruido alrededor de las decisiones financieras de Trump se generó también debido a hechos enlazados a sus decisiones geopolíticas, que quedaron bajo la lupa de Wall Street tras una serie de movimientos registrados minutos antes de anuncios oficiales que terminaron impactando de lleno en los mercados internacionales.
El episodio más reciente ocurrió esta semana, cuando operadores realizaron apuestas millonarias en futuros del petróleo y del S&P 500 apenas 15 minutos antes de que el presidente estadounidense publicara en Truth Social un mensaje que redujo momentáneamente la tensión con Irán y provocó una fuerte caída del crudo junto con un repunte de las acciones.
Según datos de mercado citados por Reuters, entre las 6:49 y las 6:51 de la mañana se negociaron contratos de futuros de Brent y West Texas Intermediate por más de 760 millones de dólares. En simultáneo también se detectó un incremento inusual de operaciones sobre futuros del S&P 500.
Minutos después, Trump anunció que postergaría ataques contra infraestructura energética iraní tras conversaciones “productivas” con Teherán. El mensaje hizo desplomarse los precios del petróleo y empujó al alza a los mercados bursátiles.
Hasta el momento no existen pruebas públicas que confirmen filtraciones o maniobras ilegales vinculadas a funcionarios de la administración estadounidense. Desde la Casa Blanca rechazaron las acusaciones y remarcaron que los empleados federales tienen prohibido utilizar información no pública para obtener beneficios financieros.
El episodio no fue aislado. Uno de los antecedentes más resonantes estuvo relacionado con Venezuela, cuando un inversor anónimo apostó cerca de u$s34.000 dólares en contratos vinculados a una eventual salida de Nicolás Maduro del poder, apenas horas antes de que Trump autorizara una operación militar estadounidense. La orden presidencial se emitió a las 22:46, mientras que la última apuesta había sido realizada menos de una hora antes. El operador terminó obteniendo ganancias superiores a los u$s400.000 dólares.
A partir de esos movimientos comenzaron a multiplicarse los pedidos de mayor supervisión sobre operaciones financieras realizadas antes de anuncios oficiales con impacto directo en los mercados.
En los próximos meses también se espera la publicación de la declaración financiera anual de Trump, un documento más amplio que incluirá activos, ingresos comerciales y negocios vinculados a complejos de golf y proyectos relacionados con criptomonedas.




