Investigan al ex presidente de General Electric en EE.UU.
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Los expertos estiman que probablemente no hay nada ilegal en el contrato, pero opinaron que el grupo debió ser más transparente.
Según Paul Hodgson, investigador de The Corporate Library que se dedica al seguimiento de los movimientos empresariales, la investigación de la SEC no se concentrará en el salario que se le pagaba a Welch sino probablemente en los beneficios adicionales.
El salario de Welch en 2000 era de 107 millones de dólares, lo que lo colocaba ocho niveles por debajo de los presidentes de empresa mejor pagos de los Estados Unidos. Según Hodgson, la divulgación del caso afecta tanto la imagen de Welch como la de General Electric. «En términos de relaciones públicas es un desastre y se necesitará tiempo» para reparar el daño, estimó.
Welch rechaza parte de las afirmaciones de su esposa y considera que su contrato no contiene nada escandaloso, aunque reconoce que lo que en 1996 era considerado normal hoy ya no lo es.
«El mundo ha cambiado desde el año pasado. Los reportes sobre malversaciones de empresas abundan en las periódicos y muchas compañías y sus directivos son acusados de haber traicionado a los accionistas», escribió Welch en un artículo publicado este lunes por «The Wall Street Journal». De ahora en más, la modestia y la frugalidad están de moda.
El ex presidente de GE deberá pagar entre u$s 2 y 2,5 millones por año para continuar ocupando un departamento de la empresa y utilizar los aviones de negocios del grupo.
Los casos Adelphia, Enron, WorldCom y Tyco pusieron al descubierto los abusos cometidos por sus directivos, como préstamos a tasas ventajosas y la utilización de dinero de la empresa para fines personales. El ex presidente de Tyco, Dennis Kozlowski, y otros dos ex directivos del conglomerado industrial están procesados por abuso de bienes de la sociedad por un monto estimado de 600 millones de dólares.
Las condiciones ofrecidas a Bernie Ebbers, el presidente del gigante de las telecomunicaciones WorldCom, hoy en quiebra, también provocaron un escándalo. La sociedad, que cometió malversaciones contables por u$s 7.000 millones y licenció a miles de empleados, ofreció u$s 1,5 millón vitalicios por año a su ex presidente.



