Alto Palermo Centros Comerciales SA (APSA), controlada de IRSA, se ha convertido en una cadena cinéfila: los escritorios de sus máximos ejecutivos están cubiertos de proyectos de refacción de los complejos de salas cinematográficas en casi todos sus shopping centers. El más saliente, seguramente, es el que prevé la construcción de seis nuevas salas en Patio Bullrich, lo que requeriría una inversión cercana a los u$s 4 millones. El proyecto ya tendría la aprobación tanto del Gobierno porteño como la de bomberos, y restaría la decisión empresarial de hacerlo o no.
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Según fuentes del mercado (específicamente, locatarios del shopping que vieron los planos) cambiaría radicalmente el aspecto del patio de comidas, y las nuevas salas se ubicarían en el lugar que hoy ocupa el área de juegos de Neverland.
El nuevo complejo tendría la primera sala VIP del país, de sólo 50 localidades y con butacas y servicios diferenciales (obviamente, el valor de la entrada también lo será). Todos los cines se harán con el «sistema estadio», y entre los temas a decidir está el del operador. En la actualidad es SAC, de la familia Cordero, pero no se descarta que hagan un intento ShowCase Cinemas y Hoyt's, las dos cadenas con las que APSA tiene negocios en otros malls.
¿Por qué los inquilinos ya vieron el proyecto? Porque el lugar que dejarían libres dos de las salas (en la planta baja) sería ocupado por un local de unos 500 metros cuadrados que ya tendría lista de espera. Y si bien esto es una realidad en todos los malls de la Argentina (incluyendo los del interior), en el «Patio» es más evidente que en otros justamente por sus dimensiones. El trascendido agrega que habría cuatro marcas internacionales de indumentaria que habrían «pedido pista» en los shopping de APSA para aterrizar en el país; el envidiable problema es que hoy no hay ni un metro cuadrado en alquiler en los centros comerciales de Capital y GBA. Por eso se especuló que el terreno que compró APSA sobre la calle Libertad hace ya varios años sería utilizado para ampliarlo; sin embargo, en el «holding» que capitanea Eduardo Elsztain estarían evaluando dos alternativas: construir ellos una torre de departamentos, o en su defecto aceptar la oferta -superior a los u$s 2 millones- que le habría acercado un desarrollador inmobiliario por el terreno, para hacer lo mismo.
No es lo único en torres que estarían estudiando en APSA: la empresa se reservó el espacio aéreo encima de la sucursal de Coto frente al Abasto Shopping; allí podrían levantar dos nuevas torres de 27 pisos que se sumarían a las que construyeron en la década del '90, en paralelo a la refacción del viejo mercado.
Parte del «cash» necesario para estos proyectos provendría de los u$s 7,7 millones que recibieron de RAGHSA -del «developer» Moisés Khafif- por las tierras sobre Salguero y Figueroa Alcorta que ocupaban en el pasado un restorán y un par de comercios. Ese terreno fue anexado por Khafif al que le compró a la familia Gilotaux (en total es casi una manzana) para levantar dos torres de lujo que aspira a vender a cerca de u$s 4.000 el metro cuadrado.
También en Alto Avellaneda están estudiando rearmar el negocio de los cines. «El problema es que son obras muy costosas, y no está asegurado el recupero. El dueño del shopping hace la 'cáscara' y el operador pone el resto (butacas, sistemas de proyección y sonido, etc.)», explica un hombre del sector. Hace algunos meses un alto ejecutivo de ShowCase había dado casi como un hecho que ellos tomarían Avellaneda, a pesar de lo cual APSA sigue negociando con sus actuales operadores, SAC. Algo parecido está pasando con Paseo Alcorta (también con SAC).
En lo que hace a los shopping del interior, las fuentes indican que en marzo inaugurarán el Museo de los Niños en Alto Rosario, diseñado -igual que su precursor porteño- por Mariana Elsztain, la esposa de Eduardo.
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