"Primero me anuncian alguna inversión, segundo no me alteren el bolsillo de clases medias y bajas... después hablemos de tarifas de gas en boca de pozo. ¿Tarifas eléctricas? Sí, pero para grandes consumidores, no domiciliarias. Díganme la forma y haré un decreto para diferenciar tarifas de gas. De paso, hablaremos de un banco que tiene que capitalizar 250 millones de dólares." Más o menos con estos conceptos, Néstor Kirchner espera recuperar imagen en Europa, por lo menos en España, adonde viajará el 28 de enero. Lo considera misión importante y se lleva con él medio gabinete y empresarios. Así quiere Kirchner continuar con su nueva política de menos hosquedad, pero sin perder, aunque más no sea, la esencia de un gobierno de centroizquierda que no sacrifica sectores populares. Claro que detrás de esta política de seducción -que ya lanzó con el Fondo Monetario-también pretende que no le exijan que pague a los acreedores privados, por lo cual todo se torna difícil.
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En la Cancillería se hacen gestiones desde el fin de se-mana pasado para organizar un encuentro entre el Presidente y el primer ministro José María Aznar (la casualidad quiere que lo vea inmediatamente antes o inmediatamente después de encontrarse con George W. Bush, aliado principal de Aznar). Tal vez sea la última vez que vea a Aznar en su puesto actual, ya que en marzo vence su mandato. Kirchner encontrará a España en pleno proceso electoral, con dos candidatos principales en la contienda: el delfín Mariano Rajoy (Partido Popular) y el desafiante José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE).
Kirchner tiene pensado permanecer en Madrid hasta el sábado 31. Durante días se entrevistará con los titulares de las principales empresas con inversiones en el país. Desde Alfonso Cortina (Repsol YPF) hasta Manuel Pizarro (Endesa-Edesur), pasando por César Alierta (Telefónica), Emilio Botín (BSCH-Río) y Francisco González (BBVA-Francés). La sede de las entrevistas será, seguramente, la residencia del embajador argentino, Abel Parentini Posse.
La inversión neta de capitales de España en la Argentina creció durante el año pasado aproximadamente 125%, aumento que viene de la impresionante desinversión de 2002; sin embargo, en términos brutos, la desinversión fue de 100 millones de euros. El fenómeno se inscribe en una retracción de 20% de la exposición española en toda América latina.
Con Cortina, de Repsol YPF, Kirchner participará de una ceremonia aparte: será quien presente, en la Fitur 2004, la Guía de la Argentina que editó la petrolera a fines del año pasado. El lanzamiento será en la misma exposición.
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