19 de abril 2006 - 00:00

Kirchner les dio Belgrano Cargas a Macri y Moyano

POLITICA: El gesto de Néstor Kirchner es más elocuente que cien discursos sobre el estado de ánimo que le produjo la reunión con Franco Macri. Nada personal.-Más bien político. Con el acuerdo que se selló ayer, el Presidente dejó en el camino, generosamente, un argumento delicioso en una eventual campaña contra Mauricio Macri en 2007, cuando juegue su reelección. Eran Elisa Carrió o el radical Roberto Iglesias quienes ayer festejaban la imagen.
POLITICA: El gesto de Néstor Kirchner es más elocuente que cien discursos sobre el estado de ánimo que le produjo la reunión con Franco Macri. Nada personal.-Más bien político. Con el acuerdo que se selló ayer, el Presidente dejó en el camino, generosamente, un argumento delicioso en una eventual campaña contra Mauricio Macri en 2007, cuando juegue su reelección. Eran Elisa Carrió o el radical Roberto Iglesias quienes ayer festejaban la imagen.
Después de casi un año de gestiones, finalmente Néstor-Kirchner firmó ayer el decreto declarando en emergencia a la empresa Belgrano Cargas SA. El acto implicó el primer paso de los que deberán darse para que ese ramal -que une el puerto de Buenos Aires con el Pacífico- sea gerenciado por un consorcio privado que encabezan Francisco Macri y su socio chino cerealero Shi Keron (dueño del grupo Sinhe Oil & Grain de ese país).

La firma se realizó en el despacho del Presidente, con la presencia «para la foto» del propio Macri, del secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y de los empresarios y sindicalistas que acompañan al empresario en este emprendimiento: Aldo Roggio, Gabriel Romero, Hugo Moyano, José Pedraza de la Unión Ferroviaria (UF) y Omar Maturano de La Fraternidad.

Se trata de la primera foto del empresario con Kirchner desde que éste iniciara su mandato. Además de sus implicancias políticas (ver aparte), el acto poco menos que marca la resurrección de Macri en el firmamento empresarial argentino, luego de que muchos lo dieran por terminado a raíz de su pelea con este gobierno que terminó en la salida de su grupo como concesionario del Correo Argentino.

El consorcio «gerenciador», que se hará cargo de la operación del Belgrano Cargas por los 28 años que restan de la concesión, está conformado por el «grupo privado» (68%), el Estado nacional (10%), la Unión Ferroviaria (12%), La Fraternidad (5%) y el gremio de camioneros que encabeza Moyano (5%). A su vez, el grupo privado tiene a Macri y Shi Ke-ron con 51%, y al Grupo Roggio y Romero (EMEPA, Ferrovías, Hidrovías) con el restante 49%.

La norma firmada ayer habilitaa Jaime a gestionar ante la Secretaría de Hacienda la provisión de u$s 250 millones a ser aplicados en ese deteriorado ferrocarril de cargas. Ese monto había sido comprometido por el Estado al momento de otorgarse la concesión del Belgrano Cargas a la Unión Ferroviaria (UF), lo que ocurrió en setiembre de 1999. Sin embargo, nunca se desembolsó ni un solo dólar de ese subsidio; ahora el gobierno se compromete a hacerlo, pero el decreto firmado ayer no prevé el lapso en que será desembolsado ( originalmente debió serlo en los primeros cinco años de la concesión).

Por su parte, los privados aportarán $ 850 millones a lo largo de los 28 años de concesión que restan, y Macri y su socio oriental gestionarán ante el gobierno de la República Popular-de China un crédito «blando» por u$s 300 millones. Antes de que termine la semana, Jaime firmará con privados y sindicalistas el contrato de gerenciamiento, y en las semanas subsiguientes se constituirá la sociedad que se hará cargo de la concesión.   

  • «Emergencia»

    Mientras esto ocurre, el decreto prevé una «emergencia» de 180 días (hábiles), prorrogable por dos períodos iguales en los cuales los privados gerenciarán el tren de manera provisoria.

    Lo más llamativo de esta variopinta unión de empresarios nacionales y hombres del gremialismo es sin dudas la presencia de Moyano; si no fuera por la política (el camionero es el hombre más cercano al Presidente hoy en el movimiento sindical), no sería comprensible que se haya asociado al máximo representante del enemigo natural de un tren de cargas, o sea, el representante del camión. Los empresarios y los ferroviarios ( sobre todo éstos: Pedraza forma parte de los «gordos» en la CGT) debieron tragarse ese sapo a fin de que el gobierno accediera a otorgarles la concesión.

    Cabe recordar, además, que el año pasado Transporte había convocado a una licitación para entregar el Belgrano Cargas, que fue declarada desierta. Sin embargo, tanto Roggio como Romero (a través de su holding EMEPA) presentaron sendas ofertas fuera de pliego porque -aducían con razón- las condiciones de éste eran inviables. Jaime rechazó esas propuestas, pero cuando surgió la de Macri, le sugirió que se asociara con quienes habían perdido un año antes. Zorro viejo, Macri entendió que tanto Romero como Roggio contaban con la experiencia en operar trenes de la que él carecía, y aceptó siempre y cuando él se quedara con la mayoría y pudiera designar al gerente general. Así será.

    El Belgrano Cargas, de funcionar este esquema como esperan empresarios y funcionarios, será un factor crucial para abaratar los costos de fletes.
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